Ricardo De Spirito Balbuena.
Artículo 5 Discernir los tiempos: ya no es tiempo de distraerse Finalmente abordaremos directamente al corazón humano. La Biblia describe los tiempos finales como un tiempo de normalidad engañosa. La gente actualmente sigue construyendo casas, piden préstamos para el nuevo auto, se obsesionan en los doctorados, masterados y diplomas para colgar en la pared, se casan , se dan en casamiento, se divorcian, se demandan, van a clínicas, mas se preocupan que pastilla tomas para sanar el tumor, pero no buscan a Dios, etc. Jesús lo expresó así: "Como en los días de Noé...comían y bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que vino el diluvio" -Mateo 24:37–39 El problema no era comer ni casarse. El problema era vivir como si la vida fuera eterna. Permítame una digresión. Ayer, realizo una consulta con una noble dama que me habla de sus males físicos y económicos: no le alcanza el dinero para comprar la casa de verano que tanto ansiaba y, me refería, era su sueño. eso le causaba ansiedad, el no poder conseguir el dinero, por eso no podía conciliar el sueño. - Disculpe la impertinencia, ¿qué edad tiene? -85 para 86 años. Cierro la digresión. La advertencia no es contra la vida cotidiana, sino contra la ceguera. Contra la costumbre de seguir haciendo planes sin preguntarse en qué momento de la historia se está viviendo. "Cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina" -1 Tesalonicenses 5:3 La Biblia no condena la paz. Advierte contra la falsa sensación de control. La Escritura llama a despertar, no a acomodarse. Discernir no es huir, es ordenar prioridades Este es el punto central del artículo. Discernir los tiempos no significa: Ir gritando arriba o abajo Trump, comunistas de m... , o derechas e izquierdas, etc, es entender los tiempos actuales bajo el prisma bíblico y no desde nuestros caprichos y odios. Cuando el Katejón se afloja y los límites comienzan a desaparecer, y esto va a ocurrir, la Biblia no dice "corran", dice "velen". ¿Y qué es velar? Leer la Palabra con seriedad, vivir con sobriedad interior, no invertirlo todo en lo pasajero y no postergar lo esencial. Uno de los signos más claros de este tiempo no es solo la guerra, sino la hiper-distracción. Mucha información, mucho ruido -redes que gritan adjetividades-, poca reflexión. Mucha actividad, poco discernimiento. La Biblia no habla de una humanidad que tenga miedo, sino ocupada, distraída, muchos leerán esto y seguirán con sus vidas, total, hay que pagar la luz, el agua, conseguir el dinero para comprar el pantalón o pagar la renta. Tan ocupada estará que no verá venir lo que ya fue advertido. Este tiempo ya no es para vivir hacer negocios como si el mundo fuera eterno, planificar sin dimensión espiritual o dejar "para después" los temas espirituales, como el Perdón. Recuerda, el "después" no siempre llega. Los tiempos finales serán normales, no será el caos que nos quieren vender. Te cogerá ocupado en tus quehaceres. Y la señal no será el miedo, sino la indiferencia espiritual. Cambiar prioridades, no es abandonar tu vida actual, sino tener presente que Dios está primero, que la vida es finita y preguntarte siempre: "Si Dios toca mi corazón ¿estaré preparado para el viaje sin retorno?" No busco imponer conclusiones ni alarmar. propongo volver a la Biblia con seriedad. El Éufrates, el Katejón, Israel, Jerusalén y los acontecimientos actuales no son piezas sueltas. Cuando los límites se retiran, solo permanece en pie lo que está alineado. "Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así" El llamado final es al discernimiento. Porque entender los tiempos no cambia el mundo, pero sí cambia la manera de vivir en él. Amén.