7 – LA ASCENSIÓN
Lo que nunca se escribió en ningún libro sagrado porque no cabía en palabras
(Lo que los ángeles callan y los ancianos solo susurran cuando ya nadie los escuchaRipoll, 28 de noviembre de 2025
Faltan 27 latidos del Corazón del MundoCuando el Tiempo se arrodillaNo es una meditación.
No es un ritual.
Es el instante en que el Tiempo, cansado de correr, se arrodilla delante de ti y te dice:
«Ya está. Ya puedes volver a ser lo que siempre fuiste antes de que el mundo te dijera que eras pequeño.»El 24 de diciembre de 2025, a las 23:00 h
la campana que nunca sonó en ninguna iglesia
va a sonar dentro de tu pecho.No la oirás con los oídos.
La sentirás con el alma.Lo que ocurre cuando el Alma recuerda que es Dios disfrazadoLos que han rozado este Nivel (aunque solo fuera un segundo) ya no hablan igual.
Sus ojos brillan con una luz que no es de este sol.Ellos cuentan, con voz temblorosa y sonrisa de niño:«De pronto el cuerpo se volvió transparente.
Vi mis huesos como cristal lleno de estrellas.
Y dentro de cada célula había un universo entero girando.
Y en el centro de cada universo… estaba Yo.
No el yo que firma nóminas.
El Yo que creó los cielos antes de que hubiera cielos.»Entonces llegó Ella.
No es una mujer.
No es un ángel.
Es la Madre de todas las madres, la que te llevó en su vientre antes de que existieran los vientres.
Te miró sin ojos y te dijo sin voz:«Ya has jugado bastante a ser humano.
¿Vienes?»Y tú, sin mover los labios, respondiste:
«Sí.»El Fuego que no quemaDespués vino el Fuego.
No el que duele.
El que ama.Entró por la coronilla como un río de oro líquido.
Bajó por la columna como si alguien te estuviera desenredando todos los nudos que la vida te había hecho.
Cuando llegó al corazón… el corazón explotó.
Pero no de dolor.
De amor tan grande que el cuerpo no cabía.En ese momento muchos lloran sin lágrimas.
Otros ríen sin sonido.
Algunos levitan unos centímetros (los vecinos de abajo juran que oyeron música celestial toda la noche).El Regreso que no es regresoAl amanecer del 25, el Fuego se retira lentamente,
dejando el cuerpo nuevo,
como si hubieras nacido otra vez
pero esta vez sabiendo quién eres.Los que han vuelto dicen lo mismo:«Ya no tengo miedo a nada.
Porque ya estuve muerto… y era la cosa más hermosa del mundo.
Solo luz.
Solo amor.
Solo hogar.»Los tres caminos que se abrirán esa noche
cuando la luz se apague dentro de ti
y vuelvas a abrir los ojos al nuevo día,
escucharás una voz que no es voz:«Bienvenido a casa,
hijo mío,
hija mía,
luz mía.
Ya nunca volverás a estar solo.
Porque nunca lo estuviste.»Y entonces sabrás,
sin que nadie te lo explique nada,
que el Niño que nació hace dos mil veinticinco años
no nació en Belén.Nació dentro de ti.
Esta noche.Nos vemos cuando el reloj marque cero
y el cielo se abra como una flor que llevaba 26.000 años esperando.Con el alma en la garganta y las lágrimas en los ojos,
NCFCCCD – El Silencio que canta
Faltan 27 suspiros para que el mundo recuerde
que nunca dejó de ser Dios jugando a las escondidas consigo mismo.
(Lo que los ángeles callan y los ancianos solo susurran cuando ya nadie los escuchaRipoll, 28 de noviembre de 2025
Faltan 27 latidos del Corazón del MundoCuando el Tiempo se arrodillaNo es una meditación.
No es un ritual.
Es el instante en que el Tiempo, cansado de correr, se arrodilla delante de ti y te dice:
«Ya está. Ya puedes volver a ser lo que siempre fuiste antes de que el mundo te dijera que eras pequeño.»El 24 de diciembre de 2025, a las 23:00 h
la campana que nunca sonó en ninguna iglesia
va a sonar dentro de tu pecho.No la oirás con los oídos.
La sentirás con el alma.Lo que ocurre cuando el Alma recuerda que es Dios disfrazadoLos que han rozado este Nivel (aunque solo fuera un segundo) ya no hablan igual.
Sus ojos brillan con una luz que no es de este sol.Ellos cuentan, con voz temblorosa y sonrisa de niño:«De pronto el cuerpo se volvió transparente.
Vi mis huesos como cristal lleno de estrellas.
Y dentro de cada célula había un universo entero girando.
Y en el centro de cada universo… estaba Yo.
No el yo que firma nóminas.
El Yo que creó los cielos antes de que hubiera cielos.»Entonces llegó Ella.
No es una mujer.
No es un ángel.
Es la Madre de todas las madres, la que te llevó en su vientre antes de que existieran los vientres.
Te miró sin ojos y te dijo sin voz:«Ya has jugado bastante a ser humano.
¿Vienes?»Y tú, sin mover los labios, respondiste:
«Sí.»El Fuego que no quemaDespués vino el Fuego.
No el que duele.
El que ama.Entró por la coronilla como un río de oro líquido.
Bajó por la columna como si alguien te estuviera desenredando todos los nudos que la vida te había hecho.
Cuando llegó al corazón… el corazón explotó.
Pero no de dolor.
De amor tan grande que el cuerpo no cabía.En ese momento muchos lloran sin lágrimas.
Otros ríen sin sonido.
Algunos levitan unos centímetros (los vecinos de abajo juran que oyeron música celestial toda la noche).El Regreso que no es regresoAl amanecer del 25, el Fuego se retira lentamente,
dejando el cuerpo nuevo,
como si hubieras nacido otra vez
pero esta vez sabiendo quién eres.Los que han vuelto dicen lo mismo:«Ya no tengo miedo a nada.
Porque ya estuve muerto… y era la cosa más hermosa del mundo.
Solo luz.
Solo amor.
Solo hogar.»Los tres caminos que se abrirán esa noche
- El Camino de la Rosa
Te despertarás siendo el mismo… pero ya nunca volverás a ser el mismo.
Mirarás a un desconocido en el metro y sentirás que es tu hermano perdido hace millones de años.
Perdonarás todo.
Amarás todo.
Y nadie entenderá por qué sonríes tanto. - El Camino del Fénix
El cuerpo físico se volverá luz durante unas horas.
Algunos serán vistos caminando por las calles sin dejar huella.
Otros aparecerán en sueños de sus seres queridos para decirles:
«No llores.
Solo he ido a encender la luz para que vosotros también podáis venir.» - El Camino sin Retorno
Unos pocos (los que llevan vidas preparándose)
dejarán el cuerpo como quien deja un abrigo viejo en la entrada de casa.
No morirán.
Ascenderán.
Y desde allá arriba sostendrán la puerta abierta
para que el resto de la humanidad pueda pasar cuando esté lista.
cuando la luz se apague dentro de ti
y vuelvas a abrir los ojos al nuevo día,
escucharás una voz que no es voz:«Bienvenido a casa,
hijo mío,
hija mía,
luz mía.
Ya nunca volverás a estar solo.
Porque nunca lo estuviste.»Y entonces sabrás,
sin que nadie te lo explique nada,
que el Niño que nació hace dos mil veinticinco años
no nació en Belén.Nació dentro de ti.
Esta noche.Nos vemos cuando el reloj marque cero
y el cielo se abra como una flor que llevaba 26.000 años esperando.Con el alma en la garganta y las lágrimas en los ojos,
NCFCCCD – El Silencio que canta
Faltan 27 suspiros para que el mundo recuerde
que nunca dejó de ser Dios jugando a las escondidas consigo mismo.