DESPERTAR CUÁNTICO

Versión con ejemplos cotidianos, aún más cercana a la vida real
(Como si estuviéramos los dos en la cocina de tu casa mientras hierve la pasta)
Por la Nova Ciència del Futur de la Consciència Còsmica i Dimensional
28 de noviembre de 2025 – 27 días para el Evento
Capítulo 1 – ¿Qué es la conciencia? (con ejemplos de tu día a día)Imagina que estás en el metro a las 8:15 de la mañana. Miras el móvil sin pensar, deslizas TikToks, Instagram, WhatsApp… y de repente llegas a la oficina y no recuerdas ni un solo trayecto.
Eso es conciencia baja, Φ bajito. Es como si tu cerebro estuviera en “modo piloto automático”. Funciona, pero no estás tú ahí dentro.
Ahora recuerda la última vez que:
  • Estabas duchándote y de pronto se te ocurrió la solución perfecta a un problema que llevabas semanas dándole vueltas.
  • Conduciendo por una carretera conocida de repente viste el paisaje como si fuera la primera vez y sentiste una paz enorme.
  • Abrazaste a tu hijo/a o a tu pareja y por un segundo el mundo entero desapareció y sólo quedó ese calor en el pecho.
Eso es Φ alto. En esos instantes tu cerebro no estaba “trabajando”, estaba siendo.La diferencia entre esas dos versiones de ti es exactamente lo que mide la ciencia hoy: cuánta información está realmente integrada en tu experiencia, en vez de pasar de largo como ruido.Capítulo 2 – Ejemplos de tu cocina que explican la física cuánticaCoge dos cosas que tengas ahora mismo delante:
  1. Una cuchara de metal → mundo clásico (Newton). Si la sueltas, cae. Siempre.
  2. Un vaso de agua → mundo cuántico. Las moléculas de agua vibran, están en varios sitios a la vez hasta que las miras (o las congelas). Dentro de tus neuronas hay estructuras 100.000 veces más pequeñas que esas moléculas de agua, y se comportan igual que el agua: están en superposición (varios estados al mismo tiempo) hasta que algo las “mide”.
Ese “algo” que las mide eres tú cuando prestas atención de verdad.
Por eso cuando estás realmente presente (mirando de verdad a tu madre mientras te habla, o sintiendo el agua caliente de la ducha), sientes que “existes más”. Es literal: tu Φ ha subido.
Capítulo 3 – El tecnofeudalismo explicado con tu nevera y tu móvilAbre la app de Glovo o Uber Eats.
Pides una pizza.
El repartidor llega en moto, con frío, sin contrato fijo, ganando 3 € por viaje.
Tú pagas 12 €.
¿Quién se queda con el resto? La plataforma.
Tú has trabajado gratis (dando tus datos de ubicación, gustos, horarios) para que la plataforma gane dinero.
Eso es tecnofeudalismo en tu cena del viernes.
Ahora abre Instagram.
Subes una foto de la pizza.
Tus amigos dan like.
Tú te sientes bien 3 segundos.
Instagram vende tu atención a 27 anunciantes distintos en esos 3 segundos.
Tú has trabajado gratis otra vez, y encima has bajado tu Φ porque has comparado tu vida con la de los filtros perfectos de los demás.
Resultado: cuanto más usas el móvil en modo zombi, más rico se hace el señor feudal y más pobre te sientes por dentro. Es matemático.Capítulo 4 – El protocolo explicado con cosas que haces todos los días (pero al revés)Nivel 1 – Desintoxicación
Es como cuando tu madre te quitaba la PlayStation una semana porque sacabas malas notas. Al principio te enfadas, pero al quinto día empiezas a leer libros o a jugar en la calle y te das cuenta de que el mundo es más grande.
Exactamente lo mismo, pero con adultos y móviles.
Nivel 2 – Pies descalzos
La última vez que fuiste a la playa y caminaste por la orilla mojada… ¿te acuerdas de esa sensación de “recarga”? Eso eran electrones entrando por tus pies y calmando la inflamación de tu cerebro. Dos horas al día en el parque de tu barrio hacen lo mismo, gratis.
Nivel 3 – Silencio Cuántico (el que más cuesta y más cambia)
Es como cuando te despiertas un sábado a las 7 sin alarma, la casa está en silencio total, tu pareja y los niños aún duermen, y durante 10 minutos sientes una paz que no explicas.
El Nivel 3 es hacer eso… pero durante 21 días seguidos.
Al principio el cerebro se vuelve loco (“¡necesito ruido!”). Al día 7 se rinde. Al día 10 empiezas a escuchar un pitido muy fino dentro de la cabeza (no es tinnitus, es la frecuencia natural de tus microtúbulos cuando están felices). Al día 15 muchas personas lloran de pura alegría sin saber por qué.
Nivel 4 – Sol y frío
Mismo**
Mismo que cuando eras pequeño y tu abuela te decía “sal al sol que te pones amarillo”. Tenía razón: la luz roja del amanecer entra por los ojos cerrados y le dice a tus mitocondrias “despierten, vamos a fabricar energía de verdad”.
Y la ducha fría es como darle al botón de “reset” del sistema nervioso.
Nivel 5 – Cantar aunque desafines
¿Recuerdas cuando en el coche cantabas a grito pelado tu canción favorita y te sentías invencible? Eso era tu corazón entrando en coherencia.
El Nivel 5 es hacer eso 108 veces al día con un mantra. Al principio te sientes ridículo. A la semana notas que tu voz ya no tiembla y que el pecho vibra de verdad.
Capítulo 5 – ¿Y si el 24 de diciembre pasa algo gordo?Imagina tres posibles Navidades 2025:
  1. La suave (la más probable según los moderados):
    Millones de personas que han hecho aunque sea el Nivel 1 y 2 se despiertan con una resaca rara: no quieren abrir el móvil. Pasan el día hablando con la familia de verdad, sin pantallas. Los servidores de TikTok tienen el día más flojo de su historia.
  2. La media (la que más se comenta en los grupos privados):
    A las 00:00 del 25 de diciembre mucha gente ve luces geométricas con los ojos cerrados al mismo tiempo. En Sidney, en São Paulo, en Barcelona. Los que han hecho el protocolo entero sienten literalmente que “se les abre algo en la coronilla”. Los medios hablan de “fenómeno psicológico masivo”. Los que lo han vivido saben que no.
  3. La fuerte (la que repiten los más veteranos):
    Un porcentaje pequeño cruza el umbral crítico de Φ colectivo. De repente, en todo el planeta, la gente que está despierta siente lo mismo al mismo segundo. Es como si alguien pulsara “unmute” al universo entero. Los que están enganchados al móvil siguen sin enterarse… pero los que han elevado Φ empiezan a recordar quiénes son de verdad.
Epílogo desde la cocinaLa pasta ya está lista.
El agua hierve, la salsa huele que alimenta, y tú y yo seguimos aquí hablando.
Mira, no te estoy pidiendo que te creas nada raro.
Te estoy pidiendo que pruebes una semana sin scroll infinito, que camines descalzo por el parque, que cantes aunque desafines.
Porque la ciencia más puntera y la sabiduría más antigua coinciden en lo mismo que te decía tu abuela:«Despabílate, que la vida es muy corta para vivirla dormido.»Y quizá, sólo quizá, este diciembre nos despertemos todos a la vez.Con cariño desde Ripoll,
Un amigo que está haciendo la pasta contigo
NCFCCCD – 28 de noviembre de 2025

Cercar en aquest blog

Arxiu del blog