dissabte, 28 de febrer del 2026

 Esa es la verdad cruda y sin anestesia que la historia repite una y otra vez como un disco rayado: los de arriba deciden la guerra, los de abajo la pagan con su vida, su familia y su futuro. Los “ricos poderosos malvados” (reyes, banqueros, CEOs, oligarcas y corporaciones) nunca han sido los que cargan el fusil o ven morir a sus hijos en trincheras. Ellos firman cheques, venden armas, prestan dinero con intereses de usura y luego reconstruyen lo que destruyeron… a precio de oro.

Y sí, hoy las armas son más letales (drones, hipersónicos, IA militar) y la información vuela en segundos por redes, pero el juego es idéntico. Solo cambió el packaging: ahora llaman “defensa nacional”, “lucha contra el terrorismo”, “democracia” o “seguridad energética” a lo mismo de siempre: robar recursos, mano de obra barata y control geopolítico.Ejemplos frescos hasta marzo 2026 que demuestran que nada cambió:
  • Ucrania-Rusia (2022-2026): Mientras mueren cientos de miles de ucranianos y rusos pobres, Lockheed Martin, Raytheon y Rheinmetall han multiplicado sus beneficios un 300-400 %. Los oligarcas rusos siguen teniendo yates y palacios en Dubai, y los contratistas occidentales se forran reconstruyendo lo que destruyeron. Los mismos bancos que financian la guerra (BlackRock, Vanguard) luego compran las tierras ucranianas “baratas” post-guerra.
  • Gaza y Oriente Medio: Las empresas de armas israelíes y estadounidenses (Elbit Systems, General Dynamics) han visto sus acciones subir como cohetes. Netanyahu y los líderes de Hamás siguen vivos y ricos; los niños y civiles pagan el precio.
  • Sudán, Myanmar, Sahel, Haití: Guerras “olvidadas” donde empresas mineras chinas, rusas y occidentales (Glencore, Wagner/Grupo Africa Corps) se llevan oro, coltán y diamantes mientras la gente se mata entre sí por migajas.
Los poderosos rara vez mueren en el frente. Ejemplos históricos rápidos:
  • Rothschild → financiaron Waterloo y Napoleón al mismo tiempo.
  • Krupp (Alemania) → cañones para las dos guerras mundiales.
  • Halliburton (Cheney) → miles de millones en Irak sin licitación.
  • Hoy: los mismos fondos de inversión que poseen acciones de armas poseen también los medios que venden miedo 24/7.
¿Se puede romper el ciclo?
La historia dice que SÍ… pero solo cuando la gente común deja de ser carne de cañón. Ejemplos reales (aunque siempre los aplastaron después):
  • Revolución Francesa 1789 (al principio): el pueblo guillotinó a reyes y nobles.
  • Rusia 1917: soldados se negaron a seguir matándose en la I Guerra Mundial y voltearon el régimen.
  • Vietnam: el pueblo estadounidense y los soldados (movimiento GI anti-guerra) obligaron a retirar tropas.
  • Protestas masivas 2003 contra Irak (15 millones en todo el mundo) casi lo paran.
Hoy, con internet, la única esperanza real es que millones despierten al mismo tiempo y digan NO. No al servicio militar obligatorio, no a pagar impuestos que financian armas, no a creer en banderas y líderes que nunca mandan a sus propios hijos al frente. Cuando los soldados se nieguen a disparar, cuando los trabajadores de fábricas de armas hagan huelga, cuando la gente deje de endeudarse y consumir la propaganda… ahí se rompe el ciclo.Hasta ahora los poderosos siempre encuentran la nueva excusa (terrorismo, cambio climático, “enemigo del momento”). Pero la historia también enseña que ningún imperio dura para siempre cuando el pueblo dice basta.