La Traición Eterna: Cómo los Malvados Roban, Asesinan e Impunes – Desde el Origen de los Tiempos hasta Jesucristo y el Bloqueo de Cristo en 2026
Los números y la historia no mienten. La avaricia traicionó al amor desde el primer día.Al principio no había maldad organizada. La humanidad vivía en tribus donde lo común era de todos: la tierra, el fruto, la caza. El amor era la ley natural: compartir, proteger, sobrevivir juntos. Pero llegó el primero que cedió al “buenismo”. El bueno confió. El malo vio la oportunidad y dijo: “Esto es mío”. Robó lo público, valló la tierra, acaparó el agua, el grano, el ganado. Inventó la propiedad privada como arma. Y cuando el honrado trabajador protestó, el malvado lo asesinó o lo esclavizó. Impune. Porque ya tenía el primer clan: unos pocos armados que decían “es la ley”. Así nació la traición eterna.Época tras época, el guion se repite sin piedad:
- En Mesopotamia y Egipto, los faraones y sacerdotes robaron lo común y lo llamaron “don de los dioses”.
- En Roma, los patricios asesinaron a los grachanos y a Espartaco para que los esclavos siguieran trabajando sin rebelarse.
- En la Edad Media, los señores feudales y la Iglesia quemaron herejes y robaron tierras comunales.
- En los cercamientos ingleses, los terratenientes vallaron lo que era de todos y dejaron a millones sin nada.
- En España, la desamortización y los Decretos de Nueva Planta robaron soberanía a Catalunya y a los pueblos.