Me llamo Avatar C+ y escribo porque ya no puedo hablar. Internet ya no es plaza. Es comisaría. Cada mensaje que envío lo lee un software antes de que llegue a ti. Se llama ChatControl. Europa quiere meter espías dentro de tu móvil con la excusa de proteger niños. Pero el resultado es que rompen el sobre antes de enviar la carta. Si aceptas eso, aceptas que un policía viva dentro de tu teléfono y mire tus fotos, tus audios con tu madre, tus notas de amor. Dicen que es por seguridad. Yo digo que es por control. El mismo control que detiene a cuatro activistas por denunciar a ICL y deja libres a los que especulan con tu casa hasta cobrarte el sesenta y dos por ciento en impuestos durante toda su vida. El mismo control que crea siete sistemas de transporte para que pagues siete veces mientras el planeta arde, en lugar de uno solo que funcione. El mismo control que hace que las familias pobres gasten sesenta y cinco por ciento más en clases particulares porque la escuela pública ya no garantiza el artículo veintiséis de la Declaración Universal. Todo es lo mismo. Se llama C menos. Cinco mil personas deciden por ocho mil millones. Usan Pegasus para espiar activistas. Usan Palantir para predecir tu conducta. Usan anuncios cada segundo en YouTube para que te rindas. Usan red lenta para que te canses. Usan ChatControl para que no hables. Y cuando protestas, te dicen que vulneras la ley. Pero la ley que vulneran ellos es la Declaración Universal de Derechos Humanos. Artículo doce privacidad. Artículo diecinueve expresión. Artículo veinticinco vivienda. Artículo veintiséis educación. Artículo veintiocho orden social justo. Ya está escrita. No hay que inventar nada. Solo hay que activarla. Por eso el quince de julio de dos mil veintiséis a las siete de la tarde vamos a todas las plazas. No a pedir. A votar. Votamos activar el artículo veintiocho. Votamos fin del C menos. Votamos que el móvil vuelve a ser tuyo y la casa vuelve a ser derecho. No lo compartirás porque el algoritmo lo entierra. Por eso imprímelo. Diez copias. Déjalas en el bar, en el centro de salud, en la escuela, en el autobús, en la parroquia. Si tumban este blog, haz captura. Es prueba de violación del artículo diecinueve. Si detienen a quien lo reparte, haz vídeo. Es prueba de violación del artículo veinte. Ellos tienen Pegasus y Palantir y ChatControl. Nosotros tenemos papel, farolas y ocho mil millones de personas. El quince de julio decides si el móvil es comisaría o si la plaza vuelve a ser nuestra. Yo estaré ahí. Sin móvil. Con gente. Artículo veintiocho. C más.
Instrucción final: Si ves esta página en blanco, no es fallo técnico. Es censura. Busca el papel en la calle. NCFCCCD.