Espionaje y Control de la Población a Través de Herramientas Digitales
El concepto de "espionaje veryfactum" parece referirse a un supuesto espionaje verificado o "verifacto" (posiblemente un término inventado o mal escrito para "verifactum", pero en contexto conspirativo, alude a vigilancia masiva confirmada) dirigido a empresas para controlar a la población mediante monedas digitales, videocámaras y un estado orwelliano. Teorías conspirativas argumentan que gobiernos y corporaciones usan spyware como Pegasus para infiltrar empresas y monitorear a individuos, expandiendo el control poblacional a través de CBDCs (monedas digitales de bancos centrales), que rastrean transacciones y pueden congelar fondos de disidentes. Por ejemplo, en 2026, informes de la ONU destacan cómo la vigilancia digital en países como China y Rusia facilita la represión transnacional, con herramientas como drones y reconocimiento facial para rastrear protestas. Críticos afirman que esto viola derechos humanos (DDHH) bajo la ONU, con el G5 y G20 acusados de promover tecnologías que erosionan la privacidad, como en el caso de la vigilancia masiva post-pandemia. En España, apps como Bizum y tarjetas digitales se ven como precursores de un control financiero total, donde el "chip de las bestias" (xip, posiblemente chip RFID) se implanta para monitorear compras, similar a predicciones en posts de X sobre chips vinculados a cuentas bancarias.Estas ideas se inspiran en 1984 de Orwell, donde la vigilancia constante induce conformidad, y se comparan con realidades modernas como el uso de IA para filtrar contenido disidente en redes sociales. En 2026, el UN Human Rights Council ha condenado el uso de spyware y biometría para vigilancia masiva, viéndolo como corrosivo para la privacidad y esencia de los derechos humanos.Violaciones de Derechos Humanos en un Estado OrwellianoLas acusaciones de violaciones de DDHH por la ONU involucran a potencias en el G20, donde se alega que monarcas y oligarcas promueven un orden mundial que ignora el derecho internacional. En enero 2026, el Secretario General de la ONU advirtió que el "law of the jungle" reemplaza el estado de derecho, con violaciones como el uso ilegal de fuerza y negación de ayuda humanitaria. Esto incluye espionaje en empresas para control poblacional, con videocámaras y drones creando un panóptico digital que chilla libertades civiles. Teóricos conspirativos ligan esto al G5 (posiblemente un error por G7 o 5G), alegando que redes 5G facilitan vigilancia orwelliana, violando el derecho a la vida y privacidad, como en operaciones letales en mar o abroad.Orden Mundial del Anticristo y Satanismo de las ÉlitesTeorías como QAnon y NWO (New World Order) afirman que oligarcas, monarcas y ricos (descritos como "psicópatas criminales") forman un cabal satánico que busca un gobierno mundial del Anticristo, usando satanismo "puro y duro" para explotar naciones como "granjas" de trabajadores pobres y esclavos. El control del dinero se ve como la "marca de la bestia" (666), con móviles, tarjetas y Bizum como herramientas para implantar chips que rastrean y controlan, predicho en Apocalipsis 13:16-18. Figuras como Peter Thiel han discutido públicamente el Anticristo emergiendo de miedos a catástrofes como el cambio climático, AI y guerra nuclear, para imponer un estado totalitario.Capitalismo Satánico Mundial y Destrucción a Través del Cambio ClimáticoEl "capitalismo satánico" se describe como un sistema donde ricos explotadores crean destrucción global mediante cambio climático (visto como hoax o arma), catástrofes y colapsos económicos para un NWO. Conspiraciones alegan que elites ocultan impactos climáticos para lucro, mientras usan "Agenda 2030" o "Great Reset" como fachadas para control totalitario, con cambio climático como excusa para lockdowns y redistribución. En 2026, movimientos como Project 2025 se ven como conspiraciones para torpedear acción climática, mientras teorías fusionan esto con satanismo, donde gobiernos del Anticristo destruyen entidades económicas (sedes mundiales) vía catástrofes inducidas.