La historia del movimiento catalanista religioso (o catalanismo religioso/cristiano) se enmarca en el surgimiento y evolución del catalanismo en general durante los siglos XIX y XX. Este componente religioso no es un movimiento aislado, sino una corriente conservadora, tradicionalista y católica que influyó decisivamente en los orígenes del catalanismo cultural y político. Se caracterizó por defender la identidad catalana como inseparable del catolicismo, con lemas como "Catalunya serà cristiana o no serà" (atribuido a Josep Torras i Bages, aunque no literal en sus textos).
Orígenes en el siglo XIX: Renaixença y raíces católicasEl catalanismo surgió en el contexto de la Renaixença (Renacimiento catalán, desde ~1830-1840), un movimiento cultural romántico que recuperó la lengua, literatura, historia y tradiciones catalanas tras siglos de declive. Aunque inicialmente literario y no político, incluyó un fuerte componente religioso:
- Muchos pioneros eran clérigos o intelectuales católicos conservadores. Ejemplos:
- Jacint Verdaguer (poeta épico, autor de Canigó y L'Atlàntida), sacerdote y figura clave en la promoción del catalán en la liturgia y la poesía religiosa.
- Jaume Collell (canónigo, director de La Veu de Montserrat, publicación influyente del catalanismo católico).
- Josep Torras i Bages (1846-1916), obispo de Vic, máximo teórico del vigatanisme (corriente originada en Vic, con énfasis en tradición medieval cristiana).
- Carlismo y tradicionalismo: Muchos catalanistas religiosos provenían de entornos carlistas (defensores de la monarquía tradicional y católica). El catalanismo conservador absorbió elementos carlistas tras derrotas militares, pero evolucionó hacia un regionalismo más moderado.
- Polémicas católicas: Hubo tensiones entre integristas (antiliberales estrictos) y católicos liberales. Obras como El liberalismo es pecado (de Sardà i Salvany) influyeron, pero el catalanismo religioso optó por un posibilismo: aceptar el sistema para defender la identidad catalana desde dentro.
- Transición al catalanismo político: A finales del siglo XIX, esta corriente religiosa se "transfiguró" en política. De la Lliga Espiritual (católica) surgió la Lliga Regionalista (1901), con figuras como Enric Prat de la Riba (Bases de Manresa, 1892: autogobierno regional conservador y católico). El lema de Torras i Bages inspiró a católicos que veían Cataluña como una "nación cristiana".
- Segunda República y franquismo: El catalanismo católico moderado fundó partidos como Unió Democràtica de Catalunya (1931), opuesto al laicismo republicano. Durante la Guerra Civil y la dictadura franquista, la Iglesia catalana (especialmente Montserrat) actuó como refugio de la identidad cultural y lingüística, preservando el catalán prohibido.
- Transición y posfranquismo: La Iglesia catalana mantuvo un rol en la oposición antifranquista (reuniones en conventos, manifiestos de sacerdotes). Hoy, el catolicismo oficial es más neutral o unionista, pero persisten sectores que vinculan fe y catalanidad (ej. debates sobre independencia en 2017, con cientos de sacerdotes firmando manifiestos pro-derecho a decidir).
- Tradición histórica (cristianismo catalán, Sagrada Família como símbolo).
- Elementos místicos/new age ("Cristo interior", "matriz global", "Cuerpo Místico Planetario").