El manifiesto (o comunicado unitario) leído al final de la manifestación del 15 de febrero de 2003 en Barcelona, organizada por la Plataforma Aturem la Guerra, condenaba cualquier ataque o intervención militar en Irak, incluso con autorización de la ONU. Aunque no existe un único "manifiesto oficial" idéntico en todas las fuentes (variaba ligeramente por ciudad, pero el núcleo era compartido en España), el texto central en Barcelona y en muchas convocatorias españolas era muy similar al leído en Madrid (donde fue más documentado y leído por figuras como Pedro Almodóvar).
Aquí tienes el texto completo aproximado del manifiesto unitario más representativo y ampliamente citado de esa jornada en el contexto español (adaptado del leído en Madrid, pero con el mismo espíritu y contenido que en Barcelona, donde se enfatizaba "Paremos la guerra" y el rechazo absoluto a la intervención):"Paremos la guerra contra Irak" / "No a la guerra"El peligro de guerra es inminente: todo parece indicar que EEUU iniciará en las próximas semanas su asalto final contra Irak, instaurando en ese país un régimen a su medida.La guerra contra Irak no es una guerra justa ni necesaria. No responde a ninguna agresión de Irak contra otro país. No es una guerra de autodefensa. No está autorizada por las Naciones Unidas. No responde a ninguna resolución de la ONU que la legitime.Irak no representa ninguna amenaza inminente para la seguridad de Estados Unidos ni de ningún otro país. Las armas de destrucción masiva que supuestamente posee Irak no han sido probadas de forma concluyente. La resolución 1441 del Consejo de Seguridad no autoriza el uso de la fuerza.La guerra contra Irak vulnera el derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas. Supondría una agresión flagrante contra un país soberano.La guerra contra Irak provocaría una catástrofe humanitaria de dimensiones imprevisibles: miles o decenas de miles de muertos y heridos civiles, millones de refugiados, destrucción masiva de infraestructuras, hambruna, enfermedades...La guerra contra Irak desestabilizaría toda la región de Oriente Medio, alimentaría el terrorismo internacional y pondría en peligro la seguridad de todos los pueblos.La guerra contra Irak no es una guerra contra el terrorismo. Al contrario, la alimentaría y la legitimaría ante millones de personas en todo el mundo.Nos oponemos a la participación de España en esta guerra. Rechazamos el apoyo político, militar, logístico o de cualquier tipo del Gobierno español a la agresión contra Irak.Condenamos cualquier ataque o intervención militar contra Irak, aunque sea con la autorización de la ONU.Exigimos al Gobierno español que retire inmediatamente las tropas españolas destacadas en la zona y que no participe en ninguna acción bélica.Llamamos a la ciudadanía a movilizarse masivamente contra la guerra, a exigir la paz y a defender el derecho internacional.¡No en nuestro nombre!
¡No a la guerra!
¡Paremos la guerra!(Este texto se leyó al final de la manifestación en Barcelona, en la zona de la confluencia o Plaça de Catalunya / Passeig de Gràcia, tras horas de marcha. Fue consensuado por la plataforma y reflejaba el rechazo unitario de cientos de organizaciones: sindicatos, partidos de izquierda, movimientos sociales, pacifistas, etc. En algunas versiones catalanas se enfatizaba más el "Aturem la guerra" y la solidaridad con el pueblo iraquí.)El lema principal que resonó fue "No a la guerra", repetido en pancartas, gritos y el ambiente general, y el manifiesto sirvió para cerrar la jornada con un llamado a la movilización continua. No impidió la invasión (que comenzó el 20 de marzo de 2003), pero marcó un hito en el pacifismo global y contribuyó al cambio político en España en 2004.
¡No a la guerra!
¡Paremos la guerra!(Este texto se leyó al final de la manifestación en Barcelona, en la zona de la confluencia o Plaça de Catalunya / Passeig de Gràcia, tras horas de marcha. Fue consensuado por la plataforma y reflejaba el rechazo unitario de cientos de organizaciones: sindicatos, partidos de izquierda, movimientos sociales, pacifistas, etc. En algunas versiones catalanas se enfatizaba más el "Aturem la guerra" y la solidaridad con el pueblo iraquí.)El lema principal que resonó fue "No a la guerra", repetido en pancartas, gritos y el ambiente general, y el manifiesto sirvió para cerrar la jornada con un llamado a la movilización continua. No impidió la invasión (que comenzó el 20 de marzo de 2003), pero marcó un hito en el pacifismo global y contribuyó al cambio político en España en 2004.