La manifestación del 15 de febrero de 2003 ("No a la guerra") fue histórica tanto en Madrid como en Barcelona, formando parte de la mayor ola de protestas coordinadas globales contra la invasión de Irak. Ambas ciudades registraron cifras masivas, pero con diferencias notables en escala relativa, cifras oficiales vs. organizadores, ambiente y contexto local. Aquí va una comparación detallada basada en fuentes históricas (como EL PAÍS, La Vanguardia, Wikipedia y estimaciones de la época):
Cifras de participación (estimaciones más citadas)Las cifras siempre variaban enormemente entre organizadores (más altas) y autoridades/police (más bajas), típico de manifestaciones masivas.
- Madrid:
- Organizers / Medios afines: 1,5–2 millones (algunas fuentes hasta 2 millones solo en la capital).
- Autoridades / Delegación del Gobierno: ~650.000.
- Otras referencias (BBC, Wikipedia): >600.000 hasta 1,66 millones.
- Relativo a población: Madrid tenía ~3 millones de habitantes → ~20-66% de la población (dependiendo de la fuente).
- Barcelona:
- Guardia Urbana / Ayuntamiento: 1.300.000 (cifra oficial más aceptada y repetida en prensa catalana).
- Organizers (Plataforma Aturem la Guerra): Hasta 1,5 millones.
- Autoridades / Delegación del Gobierno: ~350.000.
- Otras referencias (BBC, Wikipedia): 700.000 hasta 1,3 millones.
- Relativo a población: Barcelona tenía ~1,5-1,6 millones de habitantes → más del 80% de la población (según algunas crónicas, equivalente a más del 82% protestando, un porcentaje altísimo).
- Madrid: Salió de Atocha/Plaza de Legazpi, pasó por Paseo del Prado, Cibeles, Gran Vía y culminó en Puerta del Sol / Plaza de Colón. Colapso en Cibeles y Sol; retrasos por tapones humanos. Ambiente festivo-pacifista, con artistas como Pedro Almodóvar leyendo el manifiesto. Gran presencia de banderas arcoíris y consignas contra
- Madrid: Reflejaba rechazo nacional al apoyo de Aznar a Bush (Cumbre de Azores). Contribuyó al descrédito del PP y victoria de Zapatero en 2004 (retirada de tropas).
- Barcelona: Mayor eco en el nacionalismo y izquierda catalana; George W. Bush ironizó sobre "Barcelona" como símbolo de oposición. Marcó tradición pacifista catalana fuerte (más arraigada que en otras partes de España).