El mensaje que compartes parece ser el inicio de un hilo en redes sociales (posiblemente de un usuario crítico con las relaciones España-Marruecos) que denuncia cómo ciertas empresas españolas invierten o producen en Marruecos, generando beneficios privados pero, según esta visión, perjudicando intereses nacionales como la agricultura española, la economía de Ceuta y Melilla o la soberanía territorial.
Esta crítica es recurrente en debates polarizados, especialmente desde sectores agrícolas y políticos como VOX o voces nacionalistas. Vamos a desgranar el tema con datos objetivos y perspectivas de ambos lados.El contexto económico: fuerte presencia española en MarruecosEspaña es uno de los principales inversores en Marruecos (cuarto puesto global según ICEX). Hay entre 360 y más de 1.000 empresas españolas operando allí (datos varían por fuentes, de 2023-2025), generando miles de empleos y exportaciones bilaterales que superan los 14.000-15.000 millones de euros anuales. El saldo comercial es favorable a España (vende más de lo que compra).Sectores clave con presencia española:
- Automoción: Renault y Stellantis (Peugeot-Citroën) producen en Tánger y Kenitra con componentes españoles.
- Textil y moda: Inditex (Zara), Mango.
- Infraestructuras y energía: Acciona, Endesa, Naturgy, Abengoa.
- Turismo: Meliá, Barceló, Riu.
- Agroalimentario: Ebro Foods, Borges; muchas en tomate y frutas.
- Agricultura y "competencia desleal": Marruecos ha superado a España como principal exportador de tomates a la UE (574 millones kg vs. retroceso español en Almería/Murcia/Granada). Críticas: Mano de obra barata, fitosanitarios permitidos en Marruecos pero prohibidos en UE (por Pacto Verde Europeo), menor regulación ambiental. El punto incómodo: Empresarios españoles controlan el 15-16% de las exportaciones marroquíes de tomate (datos de 2010-2024). Muchas empresas españolas han trasladado producción allí (unas 300-360 en agro, según informes). Producen en Marruecos barato y exportan a Europa (incluida España), compitiendo con agricultores locales. Ejemplo: En 2012, el secretario de Estado español criticó a asociaciones agrarias por quejarse del acuerdo UE-Marruecos mientras "sus asociados producen allí".
- Ceuta y Melilla: Empresarios locales denuncian "asfixia económica" por cierre/restricciones aduaneras marroquíes (Melilla cerrada unilateralmente en 2018; Ceuta nunca tuvo plena). Importaciones marroquíes inundan las ciudades (frutas, pescado barato), pero exportar desde Ceuta/Melilla es difícil o imposible. Inversión española en Marruecos no compensa directamente este daño local, y algunos ven hipocresía: empresas ganan allá mientras fronteras perjudican a españoles en enclaves.
- Otros aspectos: Pesca: Acuerdos UE-Marruecos permiten flota española, pero tensiones por Sáhara Occidental. Algunas voces llaman esto "traición" o "neocolonialismo inverso", ya que fortalece a Marruecos en reclamaciones territoriales.
- Económicos: Crea empleo indirecto en España (exportación de componentes, maquinaria). Muchas empresas argumentan que sin producir en Marruecos perderían competitividad global.
- Estratégicos: Interdependencia reduce tensiones diplomáticas. Marruecos controla migración subsahariana (clave para Canarias/Ceuta).
- Oportunidades: Marruecos invierte 45.000 millones en infraestructuras hasta 2050 (Mundial 2030); empresas españolas pujan por contratos (desaladoras, AVE, renovables).
- Gobiernos (PP y PSOE) promueven esta relación: créditos españoles financian proyectos (ej. 750 millones para trenes CAF en Marruecos).