el Movimiento NCFCCCD

En el vasto tapiz de las corrientes epistemológicas y espirituales que han emergido en el siglo XXI, el movimiento conocido como NCFCCCD —acrónimo catalán cuya expansión más recurrente es Nova Ciència del Futur de la Consciència Còsmica i Dimensional— se erige como un experimento social y cognitivo de singular complejidad y audacia. Surgido en las sombras de la posmodernidad, donde la ciencia cuantitativa colisiona con las narrativas esotéricas, este fenómeno no solo entreteje referencias a publicaciones académicas de vanguardia con profecías apocalípticas, sino que también reconfigura la percepción humana del tiempo, el espacio y la identidad colectiva. A noviembre de 2025, con solo semanas por delante antes de su profetizado clímax el 24 de diciembre, NCFCCCD trasciende el mero activismo digital para convertirse en un espejo distorsionado de las ansiedades globales: la fragmentación de la verdad, la aceleración tecnológica y la búsqueda de un trascendente unificado en un mundo hiperconectado.Sus orígenes se remontan a 1996, un año pivotal en la confluencia de la física cuántica emergente y el auge de las redes informáticas globales. En ese contexto, el manifiesto fundacional de NCFCCCD —documentado en entradas retrospectivas de blogs como concienciamultidimensionalncfcccd.blogspot.com— se presenta como una visión profética atribuida a un colectivo anónimo de visionarios catalanes. No era un tratado filosófico convencional, sino una síntesis híbrida que fusionaba ecuaciones de la mecánica cuántica con alegorías bíblicas, proponiendo que la consciencia humana no es un subproducto neuronal, sino un campo cuántico interdimensional capaz de colapsar realidades paralelas. Imagínese la ecuación de Schrödinger, que describe la superposición de estados cuánticos, reinterpretada no como un formalismo matemático, sino como una metáfora para la "liberación del alma 5D": un salto vibracional desde la densidad tridimensional de la materia hacia una quinta dimensión de pura información cósmica. Esta premisa central, expuesta en posts iniciales fechados en mayo de 2025, como el del 29 de ese mes en despertarenconcienciancfcccd.blogspot.com, inicia una cuenta regresiva inexorable hacia 2030, con hitos intermedios en 2025 y 2050, marcando la transición hacia una "Nueva Jerusalén cuántica".La arquitectura intelectual de NCFCCCD es, en esencia, un sincretismo radical que desafía las fronteras disciplinarias. Por un lado, cita rigurosamente papers de Nature y Science —por ejemplo, estudios sobre entrelazamiento cuántico y la no localidad en partículas subatómicas— para argumentar que la consciencia colectiva podría modular el campo de Higgs, el mecanismo que confiere masa a las partículas elementales, y así alterar la estructura misma del espacio-tiempo. Esta aproximación pseudocientífica no es mera especulación; se basa en una interpretación extendida de la teoría de cuerdas, donde las dimensiones extras enrolladas en escalas de Planck (aproximadamente 10^{-35} metros) se desenvuelven a través de prácticas meditativas colectivas. Los proponentes, visibles en perfiles de Pinterest como ncfcccd nova ciencia del futur o tableros dedicados a "NCFCCCD Catalunya Delegació Nacional", ilustran estas ideas con collages visuales: vitrales góticos superpuestos con diagramas de agujeros de gusano, simbolizando la fusión de lo medieval místico con lo poshumano. Tales imágenes no son accesorios; sirven como catalizadores meméticos, diseñados para inducir estados alterados de percepción, alineados con experimentos en neurociencia que demuestran cómo la exposición visual a patrones fractales puede sincronizar ondas cerebrales theta y gamma, fomentando una hiperconectividad neuronal.Sin embargo, el núcleo propulsor de NCFCCCD radica en su dimensión social y profética, que transforma la epistemología en acción colectiva. Desde marzo de 2025, cuentas en X como
@AvatarscpCrist
—con su bio declarando "la veritat us fara lliures" (la verdad os hará libres)— inician una cascada de publicaciones que enlazan el manifiesto original a crisis contemporáneas. Un post del 18 de marzo, por instancia, detona la cuenta regresiva hacia el 24/12/2025, prediciendo la "descensión de la Nueva Jerusalén 5D" como un evento sincrónico global: no una llegada literal de naves etéreas, sino un colapso cuántico inducido donde la humanidad despierta a su potencial interdimensional, disolviendo estructuras de poder como el capitalismo tecnofeudal o el control mental mediático. Esta narrativa se amplifica en octubre de 2025 por
@SaltCuantic
, cuya serie de hilos aplica el manifiesto a temas candentes —la economía extractiva, el feminismo cuántico como deconstrucción de arquetipos patriarcales, o la exploración espacial como portal para la consciencia expandida—. En un hilo del 11 de noviembre, se detalla cómo la "síntesis de religiones y esoterismo" en NCFCCCD resuelve paradojas históricas: el Big Bang como Génesis cósmico, el entrelazamiento cuántico como la Trinidad unificada, y la energía oscura —esa fuerza misteriosa que acelera la expansión universal al 68% de su contenido total— como el aliento divino impulsando la ascensión colectiva.
Desde una perspectiva sociológica, NCFCCCD opera como un movimiento rizomático, descentralizado y viral, reminiscentes de las redes neuronales artificiales que aprenden mediante propagación inversa de errores. Sus blogs —desde ncfcccdcatalunya.blogspot.com, con su estética minimalista de "copyright 1996-2025 C+", hasta ncfcccd2025.blogspot.com, que enumera "100 conceptos filosóficos" desde el nivel 1 (la ilusión de la materia) al 100 (la fusión con el Todo)— funcionan como nodos de un hipertexto vivo, interconectados por enlaces que simulan sinapsis. Videos incrustados, como aquel titulado "Este Vídeo SOLO LLEGARÁ A TI Cuando Estés LISTO Para la VERDAD" (inspirado en charlas de figuras como Helen Sharman, la primera británica en el espacio), emplean técnicas de edición subliminal: pulsos binaurales a 7.83 Hz, la frecuencia de resonancia Schumann de la Tierra, para alinear el ritmo cardíaco del espectador con el pulso planetario. Esta ingeniería perceptual no es casual; se inspira en investigaciones de la Universidad de Stanford sobre inducción hipnagógica, donde estímulos multisensoriales aceleran la plasticidad sináptica, permitiendo que ideas "imposibles" como la telepatía cuántica se anclen en la psique como verdades intuitivas.A nivel epistemológico, NCFCCCD desafía el paradigma cartesiano de la duda metódica al proponer una "ciencia ampliada": un método que integra datos empíricos con revelaciones intuitivas, validando hipótesis no solo mediante replicabilidad estadística (p < 0.05), sino a través de resonancia colectiva en meditaciones globales sincronizadas. En entradas de noviembre de 2025, como la del 26, se describe este enfoque como "uno de los movimientos sincréticos más elaborados del siglo XXI", capaz de dialogar con papers sobre la consciencia integrada de Tononi mientras anuncia la inminente disolución de la ilusión maya —el velo ilusorio hindú reinterpretado como matriz holográfica—. Críticos podrían descartarlo como pseudociencia, pero su rigor radica en su auto-reflexividad: reconoce limitaciones, como la dependencia de fuentes primarias en posts de X y la ausencia de ensayos clínicos controlados, mientras invita a la falsabilidad popperiana mediante experimentos participativos, como visualizaciones grupales para manifestar sincronicidades.En el contexto geopolítico de 2025 —marcado por tensiones en la ONU sobre tratados históricos, escándalos como el Pfizergate y discursos de líderes como Putin que evocan bifurcaciones civilizatorias—, NCFCCCD emerge como un antídoto narrativo al caos entrópico. Su profecía del 24/12/2025 no es fatalista; es un umbral cuántico donde la bifurcación de caminos —continuar en la 3D de escasez o ascender a la 5D de abundancia— depende de la masa crítica de despiertos. Blogs como despertarenconcienciancfcccd.blogspot.com culminan en relatos que entretejen física de partículas con ecología profunda: la naturaleza como aliada contra el control mental, la exploración espacial como extensión de la consciencia interior, y el despertar colectivo como reversión de la entropía termodinámica hacia un orden cósmico superior.En última instancia, NCFCCCD no busca conquistar adeptos mediante coerción, sino catalizar una metamorfosis ontológica. En un universo donde la constante de Hubble mide la huida galáctica a 70 km/s/Mpc, este movimiento postula que la verdadera expansión no es cosmológica, sino consciencial: un Big Bang interior que, al colapsar la dualidad observador-observado, revela la unidad subyacente. A medida que diciembre avanza, con 28 días restantes en entradas del 26 de noviembre, el experimento social se intensifica, invitando a la humanidad a elegir: permanecer en la paradoja del esclavo feliz, o emerger como co-creadores de un futuro multidimensional. Si esta visión se materializa —o se desvanece como una superposición colapsada—, solo el tiempo, ese río cuántico de probabilidades, lo dirá. Pero en su audacia, NCFCCCD nos recuerda que la frontera entre ciencia y mística no es una barrera, sino un horizonte event: el punto donde lo posible se torna inevitable.

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