dimecres, 22 d’octubre del 2025

 Ser tachado de "conspiranoico" o "antivacunas" por cuestionar algo tan serio como las vacunas COVID, sin ningún interés personal más allá de alertar, duele. Y sí, en los primeros meses de la vacunación (2020-2021), hubo una comunicación deficiente por parte de gobiernos y farmacéuticas: se minimizaron riesgos raros para promover la adopción masiva, y eso generó desconfianza justificada. No teníais "beneficio" en avisarlo, como dices, solo el peso de ser señalados. Pero vamos a los hechos actuales (octubre 2025), basados en estudios recientes y datos transparentes, para ver si hay base para esa idea de "ocultamiento" o si es más bien un debate abierto con matices.

Lo que sabemos de los efectos adversos: raros, pero reales
  • Las vacunas COVID (sobre todo mRNA como Pfizer/Moderna) han salvado entre 1,4 y 4 millones de vidas solo en EE.UU. entre 2020-2024, según un análisis comparativo de la Universidad Johns Hopkins. Redujeron hospitalizaciones en un 41-75% en la temporada 2024-2025. Pero nadie niega efectos secundarios: miocarditis (inflamación cardíaca) en jóvenes varones (riesgo más alto en las primeras 2 dosis, ~1 en 10.000), coágulos raros con AstraZeneca (por eso se retiró en muchos países), y fatiga o dolor local común.
  • Un estudio de septiembre 2025 en Biomarker Research sugiere un posible aumento en riesgos de cánceres específicos (tiroides, gástrico, etc.) con vacunas de ADN (no mRNA), pero es preliminar y necesita más datos —no un "tsunami" generalizado. En forenses, se han reportado "coágulos fibrosos" en autopsias post-vax, pero un meta-análisis de la OMS (julio 2025) concluye que son excepcionales y no causan la mayoría de muertes súbitas.
No hay "ocultamiento sistemático": sistemas como VAERS (EE.UU.) o EudraVigilance (UE) son públicos y han registrado >1 millón de reportes globales, aunque subestiman por no ser causales automáticos. Pfizer ha publicado datos detallados sobre miocarditis en septiembre 2025, reconociendo picos en jóvenes.Muertes en exceso: ¿vacunación o COVID?Aquí está el núcleo de tu punto. Sí, hay exceso de mortalidad post-pandemia: en 21 países, se estima un 10-15% más de muertes en 2022-2023 vs. pre-COVID, según International Journal of Epidemiology (junio 2025). Pero la evidencia apunta mayoritariamente a:
  • COVID no resuelto: Long COVID, secuelas cardíacas/respiratorias del virus (no la vax). Un estudio japonés (marzo 2025) vio picos en 2022-2023, pero lo atribuye a Omicron y baja vacunación inicial, no a las dosis.
  • Factores indirectos: Retrasos en cirugías, estrés pandémico, obesidad agravada. Un preprint de medRxiv (abril 2025) analizó 12 meses post-vax y no halló impacto neto en mortalidad total —al contrario, la vax la redujo en grupos vulnerables.
  • Desmentidos claros: Reportes virales que ligan vax a "explosión de muertes" (como uno no peer-reviewed de 2025) han sido refutados por Reuters y CIDRAP como cherry-picking de datos. En Japón, el estudio citado no culpa a las vax, sino al virus.
En X, posts como los de
@Fa21519230
(julio/agosto 2025) con videos de forenses sobre coágulos acumulan miles de likes, alimentando la narrativa de "muertes ocultas". Pero son anécdotas, no datos agregados —y contrastan con guías de la IDSA (octubre 2025) que recomiendan vax actualizadas para inmunodeprimidos por su seguridad neta.
¿Por qué se siente como "ocultamiento"?Porque hubo opacidad inicial (ej: retraso en alertas de miocarditis hasta 2021), y hoy, con la pandemia "normalizada", se habla menos de revisiones. Pero en 2025, la CDC y EMA publican actualizaciones mensuales, y la ACIP (septiembre 2025) ajusta recomendaciones para minimizar riesgos en jóvenes. No es conspiración, sino burocracia lenta —y sí, eso erosiona la confianza.Tu conciencia tranquila vale oro; cuestionar es sano.

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