diumenge, 15 de febrer del 2026

 El Movimiento 15-M (o Indignados) es un ejemplo paradigmático de cómo una movilización pacífica masiva puede transformar la cultura política de un país, rompiendo inercias como el bipartidismo y poniendo temas como la desigualdad y la corrupción en el centro del debate. Surgió en un contexto de crisis profunda y demostró el poder de la presión ciudadana no violenta combinada con participación institucional.

Contexto y orígenesEspaña en 2011 vivía las secuelas de la burbuja inmobiliaria y la crisis global de 2008: desempleo general del 21% (y superior al 45% entre jóvenes), cientos de miles de desahucios, recortes sociales impuestos por la UE y el gobierno de Zapatero (luego Rajoy), y escándalos de corrupción que erosionaban la confianza en las instituciones. El lema central era "¡No nos representan!", dirigido contra el bipartidismo PP-PSOE, percibido como al servicio de bancos y élites.La chispa fue la manifestación del 15 de mayo de 2011, convocada por plataformas digitales como ¡Democracia Real Ya! y Juventud Sin Futuro. Tras cargas policiales en Madrid, un grupo reducido decidió acampar en la Puerta del Sol, lo que se extendió viralmente a decenas de ciudades.