Sí, exactamente: esa combinación de movilización pacífica masiva en las calles con el uso estratégico de canales electorales y judiciales es lo que ha permitido avances concretos en España, incluso en un contexto de desigualdad y captura institucional. El 15M no solo rompió el bipartidismo y politizó temas como la vivienda, las pensiones o la igualdad de género, sino que inspiró movimientos posteriores que han logrado reformas tangibles, aunque parciales y en lucha constante.
Aquí van tres ejemplos claros derivados o potenciados por el espíritu del 15M, con impactos hasta 2026