dilluns, 9 de febrer del 2026

 Lo último que ha pasado:

  • El Departamento de Justicia (DOJ) liberó más de 3 millones de páginas adicionales a finales de enero (alrededor del 30-31 de enero), incluyendo fotos, videos, correos y documentos de las investigaciones de Epstein. Es uno de los lotes más grandes hasta ahora.
  • Todd Blanche (Deputy Attorney General) ha repetido en varias entrevistas (ABC, CNN, etc.) que la revisión del caso está terminada. No hay una "lista de clientes" secreta lista para procesar. Dice que muchas fotos y asociaciones son "horribles", pero no constituyen prueba suficiente para nuevas acusaciones penales ("nothing that allowed us to prosecute anybody"). Insiste en que no se están protegiendo a nadie por motivos políticos y que cumplieron con la ley (Epstein Files Transparency Act).
Críticas y controversias actuales:
  • Víctimas y sobrevivientes criticaron duramente la liberación: la llaman insuficiente, con demasiadas redacciones y errores. Exigen más accountability contra quienes habilitaron o participaron en la red.
  • Hay reportes de archivos y fotos desaparecidas (al menos 15 mencionadas) del sitio web del DOJ poco después de la publicación. Blanche dice que no tiene que ver con Trump y que se publicará todo lo relacionado con él sin ocultar.
  • En el Congreso hay presión bipartidista (aunque más fuerte desde demócratas): piden acceso completo sin redacciones a los legisladores y posibles audiencias. Algunos amenazan con citaciones o incluso impeachment contra funcionarios como Pam Bondi (AG) y el propio Blanche.
  • Ghislaine Maxwell (preso) se reunió con Blanche y, según reportes, ha dicho que Trump no está involucrado. Ahora se niega a responder preguntas en el Congreso invocando la Quinta Enmienda en algunos temas.
  • Trump ha dicho públicamente que es momento de "pasar página" y enfocarse en otras cosas.
En resumen (sin conspiranoia ni defensa automática):El DOJ mantiene que revisaron todo y no hay evidencia judicial sólida para procesar a "cientos de depredadores" adicionales. Muchos nombres poderosos ya son públicos desde hace años (Clinton, Prince Andrew, Gates, Dershowitz, etc.), y algunos enfrentaron consecuencias civiles o mediáticas, pero no penales masivas. El sistema judicial exige pruebas muy altas (más allá de duda razonable), y eso es lo que frustra a mucha gente.Al mismo tiempo, las redacciones opacas, los archivos que "desaparecen" temporalmente y el historial de protección a élites generan desconfianza legítima. Es un escándalo que muestra fallos estructurales en cómo se maneja el poder, cruzando partidos.