La postura clásica de la apologética cristiana (especialmente la de los primeros siglos después de la aparición del islam) considera al islam como una herejía cristiana posterior, no como una religión completamente independiente. Según esta visión, el islam tomó elementos del judaísmo y del cristianismo, pero los distorsionó de forma grave, particularmente en lo referente a la persona y obra de Jesucristo.
Figura central: San Juan Damasceno (siglo VIII)La expresión más clara y antigua de esta postura proviene de San Juan de Damasco (c. 676-749), uno de los Padres de la Iglesia más importantes. Vivió bajo el califato omeya en Damasco y escribió en su obra Sobre las herejías (parte de La Fuente del Conocimiento). En el capítulo 101, titulado “La herejía de los ismaelitas” (o “Herejía de los sarracenos”), afirma:
- El islam es una herejía surgida del cristianismo, influida especialmente por el arrianismo (herejía que negaba la divinidad plena de Cristo y lo consideraba una criatura superior).
- Mahoma habría conversado con un monje arriano y, combinando partes del Antiguo y Nuevo Testamento con sus propias ideas, creó esta nueva herejía.
- Mahoma es calificado como falso profeta y el islam como precursor del Anticristo.
- Negación de la divinidad de Cristo
El Corán afirma que Jesús es “palabra de Dios” y “espíritu procedente de Él”, pero insiste en que es solo un profeta y siervo (por ejemplo, Corán 4:171, 5:116-117). Para los cristianos, esto niega pasajes como Juan 1:1-14 (“El Verbo era Dios”), Juan 8:58, Colosenses 2:9, etc. - Negación de la Trinidad
El islam ve la Trinidad como una forma de politeísmo (asociar compañeros a Dios = shirk). Los apologetas cristianos responden que el islam malinterpreta la doctrina trinitaria (a veces la presenta como Padre, Hijo y María). - Negación de la crucifixión y resurrección
El Corán dice: “No lo mataron ni lo crucificaron, sino que se les hizo aparecer así” (Corán 4:157). Para el cristianismo, esto es gravísimo porque elimina el centro del Evangelio: la muerte expiatoria de Cristo por los pecados y su resurrección. Sin cruz no hay redención según la teología cristiana. - El sometimiento final de Isa
Como vimos antes, en los hadices, cuando Jesús regrese, orará detrás del Mahdi y confirmará el islam como religión final. Para la apologética cristiana esto representa la subordinación definitiva de Cristo a un profeta posterior (Mahoma), invirtiendo el orden: Cristo ya no es el Señor y Juez final, sino un seguidor del “sello de los profetas”.
- El islam sería una mezcla sincrética que toma la monoteísmo radical judío, algunos elementos cristianos (virginidad de María, milagros de Jesús, juicio final), pero despoja a Cristo de su identidad divina y salvífica.
- Mahoma sería visto como alguien que “corrigió” el cristianismo supuestamente corrompido, pero en realidad lo falsificó al rebajar a su figura central.
- Por eso muchos apologetas antiguos (y algunos modernos) llaman al islam “cristianismo sin Cristo” o una herejía que intenta reemplazar a Cristo por Mahoma.