Sí, la declaración es real. Fahd Al-Shaleimi (o Fahd Al-Shalaimi), presidente del Foro del Golfo para la Paz y la Seguridad (Gulf Forum for Peace and Security), un analista kuwaití, hizo estas declaraciones en una entrevista en Sky News Arabia el 27 de abril de 2026.
Lo que dijo exactamente (resumen fiel):
- Irán es enemigo de los árabes.
- Busca obtener armas nucleares y destruir la infraestructura económica y militar de los países árabes.
- Su objetivo, según su ideología mesiánica, incluye apoderarse de La Meca, Medina y Jerusalén para provocar caos y acelerar la aparición del Mahdi (el salvador escatológico en el islam chiita).
- Comparó a Irán con “una Corea del Norte en las costas del Golfo Arábigo” y criticó la política de contención de los países del Golfo, sugiriendo que se debería haber generado inestabilidad interna en Irán en el pasado.
- En el chiismo imamita (doctrina oficial de Irán), existe una fuerte creencia en el Imam Mahdi (el duodécimo imam oculto), que regresará para establecer la justicia global antes del fin de los tiempos. Algunos sectores más radicales o milenaristas vinculan este regreso con periodos de caos y conflicto.
- Sin embargo, afirmar que el régimen iraní tiene un plan concreto para “ocupar La Meca y Medina” con el fin de traer al Mahdi es una interpretación maximalista y propagandística.
- La Meca y Medina están en Arabia Saudita (suní), y cualquier intento iraní de controlarlas sería visto como una declaración de guerra total por el mundo suní (más del 85-90% de los musulmanes).
- Irán sí ejerce influencia a través de milicias chiitas (Hizbulá, Houthis, milicias iraquíes, etc.) y promueve la “exportación de la revolución”, pero no hay evidencia pública de un plan operativo para invadir los santuarios suníes. Esto se usa más como narrativa de miedo existencial.
- Irán ha atacado directamente a Arabia Saudita (ataques a Aramco en 2019) y a otros países del Golfo a través de proxies.
- Apoya activamente grupos que desestabilizan la región: Hizbulá en Líbano, Houthis en Yemen (ataques a buques y territorio saudí), milicias en Irak y Siria.
- Su programa nuclear: sigue enriqueciendo uranio a niveles cercanos al grado armamentístico (60%+), con instalaciones subterráneas y falta de cooperación plena con la IAEA.
- Retórica oficial iraní incluye la destrucción de Israel (“del río al mar” en su versión chiita) y hostilidad hacia regímenes suníes “traidores” aliados de Occidente.
- Lo correcto: Al-Shaleimi expresa una preocupación genuina y ampliamente compartida en el Golfo sobre el expansionismo iraní, su ideología revolucionaria y su programa nuclear. Llamar a Irán “enemigo” no es exagerado desde la perspectiva de Riad, Abu Dhabi o Manama.
- Lo exagerado: La idea de un plan literal para “ocupar La Meca y Medina para que aparezca el Mahdi” suena a propaganda apocalíptica. Es más probable que Irán busque hegemonía regional (control del Estrecho de Ormuz, influencia en Irak, Siria, Líbano y Yemen) y disuasión nuclear, no una conquista suicida de los lugares santos del islam suní.