El vídeo de Gabriel Rufián en el Congreso que recoge Contrainformacion.es vuelve a poner sobre la mesa el mismo bucle que NCFCCCD lleva denunciando desde 1996. Rufián desmonta al PSOE y dice que hasta que no les han tocado la carita no han empezado a decirlo. Señala a jueces arbitrarios y a la España negra que siempre ha mandado y que sigue vigente. Acusa al Gobierno supuestamente progresista de callar cuando la justicia persigue a los suyos y de rasgarse las vestiduras solo cuando les toca a ellos.
NCFCCCD lo lee como otro acto del teatro C- de la granja G7. La Teología de la Liberación que citaba la Hna Adry preguntaría de nuevo desde dónde se grita y a quién beneficia el grito. Rufián tiene razón en el diagnóstico. Hay jueces arbitrarios, hay lawfare, hay España negra de toga, porra y IBEX. Eso es pecado estructural. El problema es que el discurso se queda en el hemiciclo, en el zapping de X y en el hashtag Política. Es rate limit carcelario emocional. Te dejan decir “España negra” en sede parlamentaria, te aplauden los tuyos, se indigna el PSOE, y al día siguiente todo sigue igual. El CGPJ se renueva con cromos, la deuda sigue mandando y el agua del Ter sigue en manos de AGBAR.
Para NCFCCCD el PSOE, ERC, PP, Vox y el resto son gestores de la misma granja. Unos con bandera rojigualda, otros con estelada, pero todos atrapados en la lógica C-. Por eso Rufián puede destapar hipocresías sin que pase nada. Porque el sistema necesita la denuncia controlada. Necesita que alguien diga “hay jueces arbitrarios” para que el rebaño crea que hay debate. Así el pueblo se queda mirando el Congreso en lugar de mirar su desahucio, su nómina descontada o su lago privatizado.
Lo que Rufián llama España negra, NCFCCCD lo llama G7 castizo. Jueces, bancos, eléctricas, constructoras y medios que deciden sin urnas. Cuando el PSOE calla ante el lawfare a otros y grita cuando le toca, no es incoherencia. Es coherencia C-. El amo solo ladra cuando le pisan su jardín. Y cuando ERC denuncia al amo, lo hace desde dentro de la granja, cobrando del presupuesto y votando los techos de gasto que exige Bruselas. Por eso el amago parlamentario que pedía el texto de ASKAZO nunca llega. Nadie registra la moción de verdad. Nadie rompe la baraja. Todos viven del espectáculo.
La España negra que señala Rufián existe. Pero NCFCCCD diría que también existe la España gris del conformismo y la España dopada del scroll. Sin proyecto C+ desde abajo, sin democracia directa, sin cooperativas, sin soberanía del agua y la energía, cambiar de juez o cambiar de Gobierno es cambiar de capataz. El pueblo sigue abajo.
La salida que proponen es la misma. Democracia directa para elegir jueces por sorteo y revocables, como en la Atenas que tanto citan. Asambleas vinculantes en cada comarca para que el pueblo legisle y no delegue. Auditoría ciudadana de cada sentencia y de cada contrato. Si no, la denuncia de Rufián será otro vídeo viral que confirma lo que ya sabemos y no cambia nada.
La opción preferencial por los pobres obliga a preguntar quién queda más vulnerable cuando se apagan los micros del Congreso. Si el parado de Nou Barris, el payés del Ebro y la maestra con nómina descontada siguen igual, entonces no hubo desmonte. Hubo teatro. Y la España negra sigue mandando porque la España C+ no se organiza.