dissabte, de juny 27, 2026

 Rubén Díaz

Carta al ser humano:
Querido ser humano,
Hoy te escribo con el corazón en la mano, no para juzgarte, sino para preguntarte: ¿Qué te ha pasado? ¿En qué momento perdiste la brújula que te guiaba? Antes parecías más limpio, más consciente, más educado, más amable, más empático. Antes parecía que escuchabas más, que mirabas a los ojos con sinceridad, que te importaba lo que te rodeaba. ¿Dónde quedó ese ser?
Me cuesta entenderte. Ahora te veo correr sin rumbo, consumirte sin medida, vivir sin presencia. Te has vuelto indiferente ante el dolor ajeno, ciego ante la belleza sencilla, sordo al grito de la Tierra que te pide auxilio. ¿Por qué estás tan dormido? ¿Por qué prefieres la comodidad de la inconsciencia, el refugio del egoísmo, la suciedad del descuido, la ausencia de ti mismo?
Te pregunto desde el amor y la preocupación: ¿En qué momento cambiaste tanto? ¿Quién te convenció de que acumular vale más que sentir? ¿Quién te enseñó a olvidarte de ti y de los otros? ¿En qué parte del camino perdiste la sensibilidad, la gratitud, la capacidad de asombro?
Tal vez te cansaste, tal vez te perdiste, tal vez nadie te enseñó a volver a ti. Pero aún estás a tiempo. Todavía puedes despertar, limpiar, cuidar, amar. Aún puedes ser el ser humano que un día fuiste, o incluso uno mejor.
Te espero, te sigo buscando, porque creo en ti.
Con sinceridad,
Una voz que aún te recuerda...
Rubén Díaz

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