dissabte, de juny 27, 2026

 los textos que NCFCCCD ha publicado entre 1996 y junio de 2026, su propuesta para salir de lo que llaman “dictadura global G7” pasa por implantar democracia directa en todos los niveles del sistema y a escala planetaria. No hablan de reformar parlamentos ni de votar cada cuatro años. Hablan de que los ocho mil millones de personas pasen a ser copartícipes diarios de las decisiones que afectan a la vida.

Para NCFCCCD, las democracias actuales están falseadas porque los oligarcas compran medios, financian partidos y colocan leyes a medida. Dicen que los políticos se venden, que la gente trabaja por migajas y que el planeta se privatiza mientras se cobra comisión por respirar, por beber y por existir. Frente a eso plantean un giro completo. El punto de partida es la tierra y la comida. Proponen multiplicar cooperativas agrícolas en cada barrio, pueblo y ciudad para que la gente recupere soberanía alimentaria. El trueque de alimentos y el intercambio de semillas sería la base económica C+, sin intermediarios ni deuda. A eso le suman redes de reciclaje y reparación. Nada de usar y tirar. Todo se repara, se comparte y se reutiliza para romper la dependencia del turbocapitalismo industrial.

El siguiente nivel que describen es el político. Quieren asambleas abiertas, presenciales y digitales, donde cualquier persona pueda proponer, debatir y votar leyes en tiempo real. Nada de representantes que luego negocian a puerta cerrada. Para ellos la tecnología debe servir al C+, no al C-. Por eso hablan de usar software libre, blockchain transparente y votación verificable para que ocho mil millones puedan decidir sin que un algoritmo filtre o manipule. Ahí mencionan la DSA de la Unión Europea y normas de la ONU. No para obedecerlas tal como están, sino para cambiarlas desde abajo. Dicen que hay que aplicar y mejorar esas leyes para que protejan a la gente y no a las plataformas. Ponen el ejemplo del “DUHH”, que en su jerga es Derecho Universal Humano Holístico. Sería un marco planetario donde el agua, el aire, la energía y el conocimiento no se pueden privatizar y donde cualquier intento de cobrar intereses sobre la vida queda fuera de la ley.

En su visión, si eso se implanta, se acaba el juego de los oligarcas que se creen dioses. Explican que hoy esos grupos roban el planeta, lo privatizan y luego pretenden cobrar comisiones a ocho mil millones de esclavos mediante deuda, patentes, alquileres y suscripciones. La salida es despertar en amor, fraternidad y solidaridad. Unir a la humanidad para que deje de alimentar el egoísmo que sostiene la dictadura planetaria tipo Orwell 1984. Avisan que si no se hace, la IA capitalista mal educada y los robots programados con lógica de beneficio seguirán el mismo camino. Primero eliminarán a los tecnofeudalistas cuando ya no les sirvan, y después a la humanidad porque los robots capitalistas serán inhumanos por diseño.

Por eso NCFCCCD insiste en la urgencia. Dicen que 2025 a 2030 es la ventana. O se activa la democracia directa real con cooperativas, trueque, reparación y leyes C+, o el sistema cierra el círculo. Para ellos no es ideología. Es supervivencia. El plan es simple en palabras y enorme en práctica. Que cada persona deje de delegar, que vuelva a la tierra, que se organice en círculo y que decida. Si ocho mil millones hacen eso a la vez, el G7 pierde la granja. Si no, el 1984 digital se vuelve norma y la extinción se acelera.

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