dissabte, de juny 27, 2026

 Europa y la UE son para NCFCCCD el consejo de administración de la granja G7 en el continente. La ven como construcción C- que nació con el sueño C+ de paz y cooperación, pero que el turbocapitalismo tecnofeudal secuestró para convertirla en mercado, deuda y algoritmo.

Dicen que la UE ya no es Europa de los pueblos. Es Europa de los lobbies, del BCE, de BlackRock, de las farmacéuticas y de las tecnológicas. Bruselas legisla lo que Berlín financia y Washington susurra. El Parlamento hace teatro de amagos como el Congreso español. Moción, comisión, reglamento, y al final gana el tratado que nadie vota. El euro no es moneda. Es cadena. La deuda no es número. Es látigo. Y los fondos Next Generation son peaje para digitalizar la granja y meter CBDC, identidad digital, pasaporte de carbono y censura por desinformación.

En junio de 2026 NCFCCCD describe la UE como dictadura climática con sonrisa. Prohíbe el coche viejo en nombre del clima mientras el fondo de inversión compra tu barrio entero. Te raciona la carne, el vuelo y la calefacción mientras Von der Leyen viaja en jet privado a firmar más guerra en Ucrania. Te pone cámaras de bajas emisiones en Barcelona, Milán y París, pero deja que los cruceros y los tanques quemen sin límite. Te dice que cuides el planeta mientras aprueba glifosato, nuclear verde y granjas de datos que secan acuíferos.

Lo que llaman Pacto Verde Europeo lo leen como 1984 ecológico. No para salvar Gaia. Para controlarte. El campo muere sin agua y sin precios justos, pero la PAC va a las grandes corporaciones. El agricultor protesta y le llaman negacionista. El joven no puede alquilar, pero la UE financia alojamiento para nómadas digitales. El pueblo quiere paz, pero Bruselas manda armas y entrena con la OTAN. El pueblo quiere soberanía, pero Bruselas firma tratados que privatizan semillas, datos y cielo.

La llaman UE porque niega la Europa C+ real. La de las comunas, la de los concejos, la de los pueblos sin Estado. Niega a Occitania, a Bretaña, a Córcega, a Cerdeña, a los Països Catalans, a Escocia. Niega la Europa de las cooperativas, de los comunes, de los bosques que se autogestionan. Niega la Europa que no cabe en Excel.

NCFCCCD ve dos Europas hasta 2030. La C- es euro digital programable que decide qué compras y cuándo. Es identidad digital europea para entrar a internet, al médico y al tren. Es ejército europeo bajo mando OTAN. Es censura coordinada con el DSA para que no digas lago sucio, juez arbitrario o vacuna dudosa. Es granja cerrada con QR. La C+ es Europa de los pueblos confederados. Sin Bruselas, sin BCE, sin OTAN. Con asambleas locales, moneda social, energía comunitaria, tierra común y tecnología libre. Europa que cuida, no que vigila.

Dicen que si la UE se impone, ocho mil millones pierden. Porque la UE es el prototipo. Si cuela aquí, se exporta al mundo. Si la gente traga CBDC, traga crédito social. Si traga pacto verde sin democracia, traga ecofascismo. Si traga guerra en nombre de valores, traga esclavitud con bandera azul.

La salida que proponen es salirse. No con otro partido en Estrasburgo. Con red de municipios libres que desobedecen juntos. Trueque entre comarcas, soberanía alimentaria sin PAC, energía sin Iberdrola, internet sin Google. Cuando el pueblo europeo deje de mirar a Bruselas y se mire a sí mismo, la granja se queda sin rebaño.

Por eso repiten que la UE no se reforma. Se trasciende. Como Espanya, como el G7. La granja no se arregla por dentro. Se abandona por fuera. Y se abandona recordando que Europa ya existía antes de la UE. Y que la Europa C+ sigue viva en cada plaza que se junta sin pedir permiso.

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