dissabte, de juny 27, 2026

¡¡¡ MIENTRAS NOS DESVÍAN LA ATENCION POR NIÑOS PERDIDOS, POR GUERRAS , LOS MAGNATES DEL MUNDO ESTÁN PRIVATIZANDO EL AGUA, NESTLÉ YA LO DIJO HACE AÑOS: "EL AGUA NO ES PARA CONSUMO HUMANO "...AHORA SE UNIERON OTROS MAGNATES ,BUSCANDO SUBTERRÁNEOS QUE CONTENGAN AGUA BAJO LA TIERRA , PARA ASÍ APODERARSE DE TODA EL AGUA DULCE DEL MUNDO , Y MIENTRAS NOSOTROS CON LAS MANOS ATADOS TENDREMOS QUE DESALINIZAR AGUA DEL MAR PARA CONSUMIRLA , SI ES QUE LOS" DUEÑOS" DEL MAR NOS DEJAN !!!


 ha vuelto con fuerza en 2026 porque conecta con el miedo a que el agua deje de ser un bien común. La frase que se le atribuye a Nestlé viene de unas declaraciones de 2005 del entonces presidente Peter Brabeck-Letmathe. Lo que dijo exactamente es que el agua debería tener un valor de mercado como cualquier alimento, y que la idea de que sea un derecho humano era extrema. Después matizó que se refería al 1.5% del agua que se embotella y se comercializa, no al agua para necesidades básicas. Aun así la cita quedó como “el agua no es para consumo humano” y se usa desde entonces en muchos escritos de denuncia.

La preocupación por la privatización del agua no es nueva. Desde los años 90 hay empresas que compran derechos de extracción, acuíferos y manantiales en distintas partes del mundo. Nestlé, Danone, Coca-Cola y otras compañías de bebidas han estado en el centro de ese debate. En lugares como California, Vittel en Francia o São Lourenço en Brasil hubo protestas porque la extracción industrial bajó el nivel de los pozos locales. En 2018 Nestlé vendió su división de aguas en Norteamérica a dos fondos de inversión, y en 2021 cambió el nombre a BlueTriton Brands. Eso alimentó más la idea de que grandes capitales están entrando fuerte en el negocio del agua.

Sobre lo de buscar subterráneos con agua, hay algo de base real. El agua dulce subterránea representa cerca del 30% del agua dulce del planeta y es menos visible que ríos o lagos. Hay empresas de prospección y fondos que invierten en terrenos con acuíferos porque el agua se ve como un activo estratégico ante sequías y cambio climático. Países como Estados Unidos, Australia o España tienen mercados de derechos de agua donde se pueden comprar y vender concesiones. En Chile el Código de Aguas de 1981 permitió privatizar derechos de uso, y eso generó mucha tensión social.

Lo de desalinizar agua del mar también está creciendo, no solo por hipotéticos “dueños del mar” sino porque muchas zonas ya no tienen otra opción. España es uno de los países con más desaladoras de Europa. El problema es que desalinizar consume mucha energía y sale caro, entre 0.6 y 1 euro por metro cúbico, frente a 0.1 o 0.2 que cuesta el agua de río o pozo. Si el acceso al agua subterránea queda en pocas manos, la gente y los ayuntamientos dependen más de esas plantas, y ahí aparece el temor a precios abusivos.

El punto de fondo que plantea tu texto es la atención. Mientras el foco mediático está en guerras, sucesos o niños perdidos, se toman decisiones económicas y legales sobre recursos que luego son difíciles de revertir. En Naciones Unidas el acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho humano reconocido desde 2010, pero la gestión puede ser pública, privada o mixta según cada país. Por eso hay tanto choque entre la idea de derecho humano y la lógica de mercado que defendía Brabeck.

No hay pruebas de una conspiración coordinada de “magnates del mundo” para quedarse con toda el agua dulce, pero sí hay una tendencia clara: el agua cotiza, se compra, se vende y se vuelve activo financiero. Y cuando un recurso escaso entra en esa lógica, la discusión política se vuelve inevitable.

Cercar en aquest blog

Arxiu del blog