Crisis Política en Bulgaria: El Gobierno Cae Ante la Furia Popular Contra la Corrupción
¡Gracias por compartir esta actualización tan impactante! Efectivamente, Bulgaria está viviendo uno de los momentos más turbulentos de su historia reciente. Tu resumen captura la esencia de lo ocurrido, pero basándome en las informaciones más frescas de fuentes internacionales y redes sociales, te amplío los detalles clave para contextualizar mejor la situación. Todo apunta a un cambio profundo impulsado por la ciudadanía, en un país que se prepara para entrar en la eurozona el 1 de enero de 2026.Cronología de los Hechos Principales
- Origen de las Protestas (Finales de Noviembre 2025): Las manifestaciones estallaron tras la propuesta del gobierno de un presupuesto para 2026 que incluía aumentos en impuestos sobre dividendos y contribuciones de seguridad social. Los críticos lo vieron como un intento de encubrir corrupción rampante, financiando gastos en policía, servicios de seguridad y justicia —precisamente los sectores más señalados por abuso de poder—. No hubo mención directa a un "decreto de despenalización de corrupción" en las fuentes, pero sí una indignación general por la percepción de que el gobierno perpetuaba la impunidad en un país que ocupa los últimos puestos en el Índice de Percepción de Corrupción de Transparency International.
- Escalada y Participación Masiva (Principios de Diciembre): Miles —y en algunos reportes, decenas de miles— de personas, mayoritariamente jóvenes urbanos y de la Generación Z, tomaron las calles de Sofía y ciudades como Plovdiv, Varna y Burgas. Organizados en gran parte a través de redes sociales, exigieron no solo la retirada del presupuesto (que finalmente se anuló el 2 de diciembre), sino reformas reales contra la corrupción endémica, mayor transparencia y un alejamiento de la influencia de oligarcas como Delyan Peevski, acusado de colusión con políticos y medios. Estas protestas se describen como las más unificadas en años, con participantes de todas las edades, etnias y religiones, rompiendo el aislamiento típico de manifestaciones previas.
- La Renuncia del Gobierno (11 de Diciembre): El primer ministro Rosen Zhelyazkov (sexto en cinco años) anunció la dimisión de todo su gabinete en un discurso televisado, minutos antes de una moción de censura en el Parlamento presentada por la oposición (principalmente el partido reformista "Continuemos el Cambio - Bulgaria Democrática"). Zhelyazkov reconoció "la voz del pueblo" y enfatizó que el poder emana de la sociedad, pero evitó culpar directamente a la corrupción, hablando de "arrogancia y presunción" en el gobierno. El presidente Rumen Radev, con poderes limitados, había instado a la renuncia días antes, llamando a escuchar "las plazas públicas" por encima del "miedo a la mafia".
- En las Calles y Redes: Tras la renuncia, las protestas se calmaron temporalmente, con optimismo cauteloso. En X (ex-Twitter), usuarios destacan el rol de la Gen Z: "Los búlgaros no se irían hasta que el gobierno corrupto dimitiera. El pueblo tiene el poder", comparándolo con movimientos globales. Videos virales muestran banderas búlgaras ondeando en plazas iluminadas por linternas de celulares. Sin embargo, hay escepticismo: "Es el primer paso hacia una Bulgaria normal, pero necesitamos elecciones limpias", dice Asen Vassilev, líder opositor.
- Riesgos Políticos: Radev debe explorar un nuevo gobierno; si falla, habrá elecciones anticipadas, posiblemente en marzo 2026. Esto complica la adhesión al euro, aunque expertos insisten en que es "irreversible". La inestabilidad podría profundizar la crisis institucional, pero también abrir puertas a reformas si la "energía cívica" se canaliza bien.