El Espionaje Criminal en la Era del Tecnofeudalismo: Tecnofeudalistas, Gobiernos y Plataformas Violando Derechos Humanos

El término "tecnofeudalismo" describe un sistema económico y social emergente donde las grandes tecnológicas (como Google, Meta, Amazon y Microsoft) actúan como señores feudales digitales, extrayendo "rentas" de los datos de los usuarios en lugar de producir bienes tradicionales. Este concepto, popularizado por el economista Yanis Varoufakis en su libro Tecnofeudalismo: Lo que mató al capitalismo (2023), se entrelaza con el "capitalismo de vigilancia" de Shoshana Zuboff, donde la recopilación masiva de datos no solo genera ganancias, sino que permite un control predictivo y manipulador del comportamiento humano. En este contexto, los "tecnofeudalistas" (gigantes tech) y los gobiernos colaboran en prácticas de espionaje que violan derechos humanos fundamentales, como la privacidad (artículo 12 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos), la libertad de expresión y la protección contra detenciones arbitrarias. Estas acciones no son aisladas, sino parte de un ecosistema global de vigilancia que prioriza el control sobre la democracia.A continuación, detallo cómo se manifiesta este espionaje criminal, con ejemplos documentados. Las violaciones incluyen el uso de spyware para hackear dispositivos, rastrear movimientos y silenciar disidentes, a menudo sin autorización judicial, lo que configura delitos contra la humanidad en contextos de represión política.Mecanismos de Espionaje: De las Plataformas a los GobiernosLas plataformas digitales recolectan datos masivos de usuarios (clics, ubicaciones, conversaciones), que se venden o comparten con gobiernos bajo pretextos de "seguridad nacional". Esto genera un "datafeudalismo", donde los usuarios son "siervos digitales" que pagan con su privacidad por acceder a servicios "gratuitos". Los gobiernos, a su vez, adquieren herramientas de empresas tech israelíes como NSO Group (Pegasus) o Paragon, que permiten infiltrar teléfonos sin dejar rastro, violando tratados internacionales como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos.
Ejemplo
Descripción
Violaciones de DDHH
Fuentes
Pegasus en México (2017-2023)
El gobierno mexicano usó Pegasus para espiar a periodistas, activistas y opositores, incluyendo a Carmen Aristegui y familiares de víctimas de Ayotzinapa. Se infectaron miles de dispositivos para extraer mensajes, fotos y ubicaciones.
Privacidad, libertad de expresión; llevó a intimidaciones y asesinatos selectivos. ONU denunció "devastador efecto" en defensores de DDHH.
NYT (2017), ONU (2023).
Pegasus en Colombia (2021)
Durante el estallido social, el gobierno Petro reveló que jóvenes manifestantes fueron espiados con Pegasus y luego asesinados. Afectó a defensores de derechos indígenas y ambientales.
Derecho a la vida, protesta pacífica; Corte IDH condenó uso ilegal contra periodistas.
Petro (2024), OCCRP (2021).
Microsoft e Israel (2025)
Microsoft cortó servicios a una unidad militar israelí que usaba su nube para espiar palestinos en Gaza, pero previamente facilitó datos para vigilancia masiva. Incluye IA para predecir "amenazas".
Crímenes contra la humanidad (genocidio en Gaza); viola Convención de Ginebra.
Democracy Now! (2025), MR Online (2025).
ICE y Spyware Israelí en EE.UU. (2024-2025)
Inmigración (ICE) usa Paragon para hackear teléfonos de migrantes y activistas pro-Palestina, leyendo mensajes encriptados (Signal, WhatsApp). Afecta a millones en redes sociales.
Discriminación racial, privacidad; viola Primera Enmienda.
Unicorn Riot (2024), JVP (2025).
Vigilancia en India (2023)
Gobierno Modi obliga a telecoms a instalar "backdoors" con IA para espiar ciudadanos vía apps como WhatsApp. Empresas como Cognyte venden herramientas.
Erosión de democracia; afecta elecciones y disidentes.
Financial Times (2023).
Estos casos ilustran una alianza tóxica: tech proporciona la infraestructura (nubes, algoritmos), gobiernos la ejecutan para represión. En América Latina, Pegasus se usó en al menos 12 países para silenciar protestas, con vínculos a empresas israelíes exportadoras de "tecnología de ocupación". En Europa y EE.UU., el "totalitarismo democrático" emerge con ICE monitoreando redes sociales en tiempo real, erosionando la privacidad.Impactos en los Derechos Humanos y la Sociedad
  • Privacidad y Autonomía: Los algoritmos predicen y modifican conductas, creando "perfiles de riesgo" para "policía predictiva", lo que discrimina por raza o ideología.
  • Represión Política: Espionaje contra periodistas (e.g., Jamal Khashoggi en Arabia Saudita) y activistas lleva a torturas, desapariciones y genocidios (Gaza).
  • Desigualdad Global: Países en desarrollo compran estas herramientas caras, perpetuando un "colonialismo digital" donde datos de pobres financian fortunas de élites tech.
La ONU y Amnistía Internacional han calificado esto como "amenaza creciente" a la democracia, exigiendo moratorias en spyware.¿Qué Hacer? Propuestas para ResistirPara revertir esto, se necesitan acciones concretas:
  1. Regulación Global: Leyes como el RGPD europeo extendidas, con multas por compartir datos con regímenes represivos.
  2. Transparencia Algorítmica: Obligar a tech a auditar IA y permitir "derecho al olvido".
  3. Movilización Civil: Apoyar hacktivistas y ONGs como Mijente o Just Futures Law, que exponen contratos de vigilancia.
  4. Alternativas: Promover "ciudades criptográficas" con Wi-Fi comunitario y apps de código abierto para evadir monopolios.
Este no es solo un problema técnico, sino político: el tecnofeudalismo mata la democracia al convertirnos en datos explotables. Como dijo Snowden en 2019, el Espionage Act se usa para silenciar denunciantes, perpetuando el ciclo. La resistencia comienza con la conciencia: protege tus datos, exige accountability y únete a la lucha por un internet libre.

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