La “uberización” (o plataformización) del trabajo no es solo un cambio tecnológico: es la punta de lanza de una nueva fase del capitalismo que muchos economistas y sociólogos llaman capitalismo de plataformas o capitalismo de vigilancia extractiva. Y sí, tiene un lado muy oscuro.
¿Qué significa realmente la uberización?No es solo “trabajar con una app”. Es la transferencia masiva de riesgos, costos y responsabilidades del empresario al trabajador:
- Sin salario fijo, sin horario, sin vacaciones pagadas, sin seguro médico, sin jubilación, sin indemnización por despido.
- El algoritmo decide cuánto ganas, si te desactivan la cuenta (despido sin explicación) y te vigila permanentemente (geolocalización, cámaras, puntuaciones).
- Eres formalmente “autónomo”, pero en la práctica estás subordinado a una empresa que controla unilateralmente las condiciones (precios, normas, sanciones).
- Amazon Mechanical Turk y las micro-tareas pagadas a centavos (ya hay médicos que “compiten” en plataformas para diagnosticar radiografías).
- OnlyFans, Twitch, YouTube: creadores que asumen todo el riesgo creativo y técnico mientras la plataforma se lleva el 30-50%.
- Glovo, Deliveroo, Uber Eats: repartidores que compran su propia moto, pagan su gasolina y su seguro… y ganan menos del salario mínimo después de gastos.
- Incluso en profesiones “altas”: plataformas como Upwork o Malt donde abogados, diseñadores y programadores compiten globalmente a la baja.
- Precarización masiva
En Europa, los trabajadores de plataformas ya representan entre el 5-10% de la fuerza laboral activa (y subiendo). En países del Sur global, mucho más. - Destrucción del contrato social del siglo XX
El modelo fordista (salario fijo + seguridad social) está siendo reemplazado por un modelo donde el Estado sigue cobrando impuestos, pero las plataformas no aportan casi nada a la seguridad social. - Extractivismo de datos + control algorítmico
Las plataformas saben dónde estás, cuánto tardas en el baño, si aceptas o rechazas pedidos, tu estado de ánimo por la velocidad de respuesta. Ese control es más intenso que el de la fábrica taylorista. - Concentración brutal de riqueza
Uber ha perdido dinero todos los años desde su creación, pero sus fundadores y primeros inversores son multimillonarios. El modelo no es rentable con conductores bien pagados: necesita mantener los salarios lo más bajo posible.
- Sentencias judiciales históricas (Reino Unido 2021, España con la “Ley Rider” 2021, California con Prop 22 rechazada parcialmente, Países Bajos 2023) que están reconociendo que muchos “autónomos” son en realidad falsos autónomos.
- Cooperativas de plataforma (como SMart en Bélgica, CoopCycle en Francia, Mensakas en España) que intentan reapropiarse de la tecnología.
- Sindicatos que se organizan a pesar de la atomización (como los repartidores de Just Eat en España o los conductores de Uber en UK que crearon su propio sindicato).
- El distópico: el 50-60% de la población trabajando bajo este régimen de máxima precariedad, con renta básica universal como “parche” para evitar estallidos sociales.
- El regulado: Europa parece ir hacia un modelo donde se presume la laboralidad en las plataformas digitales (Directiva Europea de Plataformas 2024 en negociación) y se obliga a cotizar, dar derechos y transparencia algorítmica.