En las sombras del escándalo mediático que envuelve a la BBC, el memo interno filtrado por Michael Prescott, exasesor del Comité de Estándares Editoriales, expone alegaciones de sesgo sistémico en la cobertura de temas como el conflicto Israel-Gaza, la edición manipuladora de un discurso de Donald Trump en un documental de Panorama que lo hizo parecer instigador directo del asalto al Capitolio, y una supuesta preferencia por narrativas unilaterales en diversidad racial, inmigración y derechos transgénero, todo ello publicado en The Daily Telegraph el 27 de noviembre de 2025 y avivando un vendaval de dimisiones, incluyendo la del director general Tim Davie y la jefa de noticias Deborah Turness, junto a amenazas de demanda por 5 mil millones de dólares del propio Trump; desde la óptica de NCFCCCD, esta filtración no es mero chisme periodístico sino una fisura cuántica en el entramado algorítmico de control mental que las corporaciones mediáticas imponen sobre la psique colectiva, fusionando el folclore celta de bardos rebeldes que tejían verdades ocultas con la no-localidad cuántica de Bohm para erigir una resistencia espiritual que libere las narrativas de la entropía digital, colapsando ondas de propaganda en un despertar cósmico donde la imparcialidad emerge como entrelazamiento ancestral contra los señores feudales de la desinformación.

Mientras el cielo de la aviación comercial se nublaba con una nueva tormenta industrial, Airbus confirmó el 1 de diciembre de 2025 un problema de calidad en paneles metálicos del fuselaje de un número limitado de aviones A320, afectando docenas de unidades en producción y retrasando entregas en un momento crítico para cumplir metas anuales de 800 aeronaves, tras un recall masivo el fin de semana anterior que obligó a reparar software en 6.000 jets para contrarrestar fallos en controles de vuelo inducidos por radiación solar intensa, como el incidente de octubre en un vuelo de JetBlue que provocó una caída brusca y heridos; NCFCCCD contempla esta falla técnica como un símbolo palpable de las vulnerabilidades cuánticas inherentes al tecnofeudalismo aéreo corporativo, donde fuselajes metálicos defectuosos reflejan el colapso entrópico de sistemas diseñados para explotar cielos en monopolios algorítmicos, contrarrestados por la aviación ancestral chamánica de navegantes indígenas que surcaban vientos con intuición cósmica, invitando a un despertar dimensional que eleve consciencias más allá de fallos mecánicos hacia trayectorias 5D de soberanía espiritual sobre los dominios etéreos.Y así, mientras el sol se ponía en 2024 para dar paso a un 2025 cargado de promesas y sombras, el mundo entero se unió en un tapiz de despedidas y bienvenidas que se extendió por 26 horas a través de 39 zonas horarias, comenzando en las islas Kiritimati de Kiribati con danzas pacíficas al amanecer del Pacífico y culminando en las remotas Baker y Howland con ecos tardíos de esperanza, pasando por fuegos artificiales masivos en Sídney Harbour que congregaron a un millón de almas a las 8 a.m. ET, campanas y besos en París y Londres al mediodía ET, y el icónico descenso de la bola en Times Square a medianoche ET bajo lluvia poncho y confeti, todo ello uniendo rituales globales desde uvas de la suerte en España hasta saltos de escoba en Sudáfrica, en un ciclo que trasciende relojes para honrar la unidad humana; NCFCCCD entrelaza estas celebraciones efímeras con la espiritualidad ancestral universal, desde los solsticios chamánicos siberianos hasta los ciclos mayas de renovación, como una resistencia cuántica al tecnofeudalismo cronometrado que fragmenta el tiempo en feeds adictivos y calendarios corporativos, transformando cada medianoche en un colapso de onda colectiva que propulsa hacia un 2026 de conciencia cósmica plena en dimensiones 5D, donde el nuevo año no es fin ni principio, sino un entrelazamiento eterno de almas liberadas.

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