El tuit de la doctora Cristina Martín Jiménez, escritora conocida por sus libros críticos con la Agenda 2030 (como Libertad o tiranía: Agenda 2030, donde la presenta como un plan propagandístico de élites para control global, empobrecimiento y pérdida de soberanía), es claramente sarcástico. La frase "tienen que estar de enhorabuena" implica lo contrario: una crítica irónica a lo que ella ve como imposiciones negativas.

El enlace que comparte refiere a la noticia de que Iberdrola ha iniciado las obras de dos macroparques fotovoltaicos (Cofrentes I y II) en la zona de la central nuclear de Cofrentes (Valencia), con una inversión de 252 millones de euros. Estos proyectos forman parte de la transición energética hacia renovables, alineados con objetivos europeos y españoles de descarbonización, que a su vez se enmarcan en los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) de la ONU, base de la Agenda 2030 (especialmente el ODS 7: Energía asequible y no contaminante, y ODS 13: Acción por el clima).Desde su perspectiva conspirativa, estos desarrollos representan avances forzados de la "Agenda 2030" que, según ella y otros críticos, benefician a grandes corporaciones (como Iberdrola) mientras generan dependencia energética, impacto ambiental local (ocupación de suelo rural) y control centralizado, en detrimento de la población.Valencia ya tiene una larga implicación en políticas sostenibles: es ciudad piloto de la Agenda Urbana Española, con la estrategia "Missions València 2030" para neutralidad climática, y la Comunitat Valenciana promueve activamente los ODS desde 2015. Proyectos como estos parques solares son ejemplos concretos de esa implementación.En resumen, el tuit usa la noticia para reforzar su narrativa anti-Agenda 2030, presentando el desarrollo renovable como algo indeseable para los valencianos, aunque oficialmente se promueve como progreso hacia un futuro sostenible.

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