La noticia es correcta en lo esencial, aunque con algunos matices importantes:

  • Sí, Volkswagen detiene por primera vez en sus 88 años de historia la producción de automóviles en una fábrica alemana: se trata de la Gläserne Manufaktur (Fábrica Transparente) en Dresde (Dresden). La producción del ID.3 cesa definitivamente esta semana (el último vehículo sale de la línea alrededor del 16 de diciembre de 2025).
  • La planta se inauguró en 2001-2002 como showroom premium (primero para el Phaeton, luego para modelos eléctricos como el e-Golf y desde 2021 el ID.3). En su pico producía cantidades modestas (nunca llegó a 200.000 al año; en realidad, ha fabricado menos de 200.000 vehículos en total desde su apertura, y recientemente solo unos 5-6.000 ID.3 anuales). Es la fábrica más pequeña de VW en Alemania.
  • No se cierra completamente la instalación: el edificio no se abandona ni se demuele. A partir de 2026 se reconvierte en un hub de innovación en colaboración con la Universidad Técnica de Dresde (TU Dresden) y el estado de Sajonia, enfocado en IA, robótica, microelectrónica y diseño de chips. Seguirá funcionando como centro de entregas de vehículos, investigación y experiencia para visitantes. Los ~250-300 empleados mantienen garantía de empleo hasta 2030 (sin despidos forzosos en esta planta; algunos recibirán bonos de hasta 30.000 € para reubicarse).
  • Esto forma parte del plan "Zukunft Volkswagen" (acordado con sindicatos en 2024), que incluye una reducción de ~35.000 empleos en Alemania hasta 2030 (de forma "socialmente responsable": jubilaciones anticipadas, no renovaciones, reubicaciones) y recorte de capacidad productiva en ~734.000 vehículos/año.
Razones principales (confirmadas por VW y analistas):
  • Baja demanda de vehículos eléctricos: la transición al EV ha sido más lenta de lo esperado en Europa (pérdida de incentivos, competencia china barata).
  • Competencia feroz en China (principal mercado de VW), donde marcas locales dominan el segmento EV.
  • Altas costes en Alemania: energía cara tras la crisis energética post-2022, salarios altos, burocracia.
  • Necesidad de invertir simultáneamente en modernizar motores de combustión (que durarán más de lo previsto) y en electrificación.
  • Presión financiera general: recortes presupuestarios de miles de millones, flujo de caja ajustado.
Respecto a los aranceles de EEUU: sí afectan (Trump ha impuesto/impuesto adicionales a importaciones europeas/chinas, impactando ventas y cadenas de suministro), pero no son la causa principal citada por VW.En resumen, es un símbolo de los desafíos de la industria automovilística alemana (deindustrialización parcial, transición verde fallida en ritmo, pérdida de competitividad), pero la planta de Dresde se transforma en lugar de cerrarse del todo. Otros sitios VW en Alemania enfrentan ajustes mayores, pero sin cierres totales gracias al acuerdo sindical.

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