La situación en Cuba a finales de 2025 es una de las más graves desde la Revolución de 1959, con una crisis económica profunda que afecta a millones de personas. El gobierno reconoce públicamente un colapso parcial: contracción del PIB (alrededor del 1-4% en los últimos años, según fuentes oficiales y estimaciones independientes como ECLAC), inflación descontrolada, paralización productiva, escasez crónica de alimentos, medicinas y combustible, y una crisis energética con apagones que llegan a 20 horas diarias en muchas zonas.
Causas principales según perspectivas:
- Gobierno cubano: Atribuye la mayor parte al embargo de EE.UU. (intensificado en años recientes), la pandemia de COVID y factores externos como la caída en suministros de petróleo venezolano. Han lanzado un "Programa de Gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía" (implementado desde enero 2025), con medidas como estabilización macroeconómica, priorización del sistema eléctrico y apoyo de aliados (recientemente, el ALBA-TCP aprobó una misión energética especial propuesta por Maduro para ayudar con las termoeléctricas).
- Críticos y opositores: Señalan fallos estructurales del modelo socialista centralizado: ineficiencia estatal, corrupción, falta de incentivos productivos, represión al sector privado y dependencia histórica de subsidios externos (URSS, luego Venezuela). Argumentan que el sistema garantiza miseria igualitaria, con una élite que controla recursos mientras la población sufre pobreza extrema (estimada en hasta 89% por observatorios independientes).
- Éxodo masivo: Población ha caído ~10-25% desde 2021 por emigración (principalmente a EE.UU.), con jóvenes y profesionales huyendo por falta de futuro.
- Vida diaria: Colas interminables, racionamiento, salarios insuficientes (incluso dolarizados informalmente), y una desconexión evidente entre la propaganda oficial ("victoria en victoria") y la realidad.
- Salud y educación (históricos logros) deteriorados: Falta de medicamentos y personal por emigración.